lunes, 30 de enero de 2017

IMÁGENES VARIADAS DEL PAPA FRANCISCO















PAPA FRANCISCO PIDE PENSAR EN LOS MÁRTIRES DE HOY


El Papa pide pensar en los mártires de hoy cuando nos quejemos porque nos falta algo
Por Miguel Pérez Pichel
 Foto: L'Osservatore Romano




VATICANO, 30 Ene. 17 / 06:25 am (ACI).- Nosotros que lo tenemos todo y “si nos falta algo nos quejamos”, pensemos en los cristianos perseguidos y asesinados por su fe que hoy mueren en mayor número que en los primeros siglos, pero que para los medios de comunicación “no es noticia”, expresó el Papa Francisco durante la Misa celebrada este lunes en la Casa Santa Marta.

El Papa, que centró su homilía en el valor del martirio para la Iglesia de hoy y de mañana, llamó a conservar “la memoria de los mártires, que sufrieron y dieron la vida como Jesús, que fueron lapidados, torturados, asesinados a espada”, porque “sin memoria no hay esperanza”.

“Los mártires son los que llevan a la Iglesia adelante, son los que sostienen la Iglesia, los que la han sostenido y los que la sostienen hoy. Y hoy hay más mártires que en los primeros siglos”, explicó. “Los medios de comunicación no lo dicen porque no es noticia, pero hay muchos cristianos hoy en el mundo que son perseguidos, insultados, encarcelados, y son bendecidos por ello”.

“¡Hay muchos cristianos en la cárcel, sólo por llevar una cruz o por dar testimonio de Jesucristo!”, lamentó el Obispo de Roma, quien recordó, al mismo tiempo, que ese sufrimiento “es la gloria de la Iglesia, y nuestro apoyo y también nuestra humillación”.

Dijo que es una humillación para los cristianos que no sufren esa persecución. “Nosotros, que lo tenemos todo, que todo nos parece fácil, y que si nos falta algo nos quejamos, pensemos en nuestros hermanos y hermanas que hoy, en un número mayor que en los primeros siglos, sufren el martirio”, expresó.

Francisco puso en valor los frutos de los mártires, a los cuales se refirió como la fortaleza de la Iglesia. “Es verdad y justo reconocerlo, que sentimos una gran satisfacción cuando asistimos a un acto eclesial de grandes dimensiones, con un gran éxito de asistencia de fieles, de cristianos que manifiestan su fe. ¡Es realmente bello! ¿Es esa nuestra fuerza? Sí, es nuestra fuerza, pero la más grande fuerza de la Iglesia hoy está en las pequeñas Iglesias, las pequeñitas, las que tienen pocas personas, con sus miembros perseguidos, con sus obispos en la cárcel. Esa es nuestra gloria hoy, nuestra gloria y nuestra fuerza hoy”, aseguró.

“Una Iglesia sin mártires, me atrevo a decir, es una Iglesia sin Jesús”, dijo el Santo Padre, que invitó a rezar “por nuestros mártires que sufren tanto, por esa Iglesia que no es libre de expresarse. Ellos son nuestra esperanza, porque la sangre de los cristianos, la sangre de los mártires, es semilla de cristianos”.

“Con su martirio, con su testimonio, con su sufrimiento, también dando la vida, ofreciendo la vida, siembran el cristianismo futuro”, expresó.


Evangelio comentado por el Papa Francisco:

Marcos 5:1-20
1 Y llegaron al otro lado del mar, a la región de los gerasenos.
2 Apenas saltó de la barca, vino a su encuentro, de entre los sepulcros, un hombre con espíritu inmundo
3 que moraba en los sepulcros y a quien nadie podía ya tenerle atado ni siquiera con cadenas,
4 pues muchas veces le habían atado con grillos y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado los grillos, y nadie podía dominarle.
5 Y siempre, noche y día, andaba entre los sepulcros y por los montes, dando gritos e hiriéndose con piedras.
6 Al ver de lejos a Jesús, corrió y se postró ante él
7 y gritó con gran voz: «¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.»
8 Es que él le había dicho: «Espíritu inmundo, sal de este hombre.»
9 Y le preguntó: «¿Cuál es tu nombre?» Le contesta: «Mi nombre es Legión, porque somos muchos.»
10 Y le suplicaba con insistencia que no los echara fuera de la región.
11 Había allí una gran piara de puercos que pacían al pie del monte;
12 y le suplicaron: «Envíanos a los puercos para que entremos en ellos.»
13 Y se lo permitió. Entonces los espíritus inmundos salieron y entraron en los puercos, y la piara - unos 2.0000 se arrojó al mar de lo alto del precipicio y se fueron ahogando en el mar.
14 Los porqueros huyeron y lo contaron por la ciudad y por las aldeas; y salió la gente a ver qué era lo que había ocurrido.
15 Llegan donde Jesús y ven al endemoniado, al que había tenido la Legión, sentado, vestido y en su sano juicio, y se llenaron de temor.
16 Los que lo habían visto les contaron lo ocurrido al endemoniado y lo de los puercos.
17 Entonces comenzaron a rogarle que se alejara de su término.
18 Y al subir a la barca, el que había estado endemoniado le pedía estar con él.
19 Pero no se lo concedió, sino que le dijo: «Vete a tu casa, donde los tuyos, y cuéntales lo que el Señor ha hecho contigo y que ha tenido compasión de ti.»
20 El se fue y empezó a proclamar por la Decápolis todo lo que Jesús había hecho con él, y todos quedaban maravillados.

PAPA FRANCISCO DETALLA CUÁL ES EL LEGADO QUE QUIERE DEJAR


El Papa Francisco detalla cuál es el legado que quiere dejar
Foto: Lucía Ballester (ACI Prensa)





LOS ÁNGELES, 30 Ene. 17 / 12:31 am (ACI).- En la entrevista que concedió a El Sembrador – ESNE, el Papa Francisco explicó cuál es el legado que quiere dejar para el pueblo cristiano.

En el diálogo sostenido con Noel Díaz el pasado 22 de noviembre y difundido este 29 de enero, el Santo Padre afirmó que “lo que me gustaría dejar en cada hogar cristiano, en cada familia cristiana, en cada pueblo cristiano (es) la conciencia de que el espíritu del mundo no es de Dios, es la antítesis de Dios”.

El Papa resaltó que “nosotros tenemos que estar en el mundo, no somos monjes de clausura, tenemos que estar bien metidos en el mundo”, teniendo siempre cuidado de que “la mundanidad no nos corrompa”.

“La mundanidad empieza por el dinero, el diablo entra por el bolsillo, en el dinero. Jesús al dinero le dio estatus de señor, cuando dice nadie puede servir a dos señores, a dos patrones, o sirve a Dios o sirve al dinero, no dice al diablo, al dinero, o sea es señor, señor del mundo”.

Francisco explicó que “servir a Dios significa no estar dependiendo del dinero, al centro de mi vida está el Señor, no el dinero. Ese pasaje del Evangelio a mí siempre me impresionó, Jesús dice el señor dinero, es un señor pero cuando manda destruye, cuando se usa para utilizar a las personas”.

El Papa precisó que el dinero da una “seguridad que no es la de Dios. Simplemente que uno necesita su sueldo de todos los meses todo, pero vivirlo con cierta sobriedad, austeridad”.

Para explicar el apego que a veces tienen las personas al dinero, Francisco contó el caso de un hombre millonario que tres días antes de morir compró una villa lujosa. En los “umbrales de la eternidad”, dijo, “no pudo liberarse del dinero”.

“No digo que se haya condenado o no, porque recibe el sacramento y Dios sabe perdonar, pero el dinero, cuando te agarra… pero ese es el primer paso adonde te lleva el dinero, a la vanidad”.

La vanidad es el segundo paso en el camino del espíritu del mundo. Ese pecado, dijo el Papa Francisco, “te llena la cabeza de humo. Entonces uno en vez de mirar a la gente a los ojos, la mira así, la mira de costado. Soy superior, la vanidad, le gusta aparentar al vanidoso, como el pavo real, el pavo real uno lo mira y que cosa hermosa, pero ¿Cuál es la verdad del pavo real? Da la vuelta y miras lo de atrás, es la verdad hablo de cosas reales. El segundo paso es la vanidad".


"¿Cuál es el tercer paso? El orgullo, la soberbia y de ahí todos los pecados”.

“El primer paso el dinero, el diablo se mete por el bolsillo, segundo paso la vanidad, porque tengo el dinero soy vanidoso, en vez de usarlo para bien lo uso para mí mismo, para maquillarse el alma, maquillarme la vida, maquillarme todo, maquillarme la importancia social, lo que sea”, continuó.

“El tercer paso –reiteró el Santo Padre– es el orgullo, la soberbia, que es la virtud del demonio”.

CUÁL ES EL MEJOR NEGOCIO SEGÚN EL PAPA FRANCISCO EN RELACIÓN A LOS CRISTIANOS


¿Cuál es el “mejor negocio” según el Papa Francisco en relación a los cristianos?
 Foto: Lucía Ballester (ACI Prensa)




LOS ÁNGELES, 30 Ene. 17 / 01:06 am (ACI).- En la nueva entrevista que el Papa Francisco concedió a un medio, esta vez al canal católico El Sembrador – ESNE de Estados Unidos, el Santo Padre afirmó que “a veces creo que el mejor negocio que podemos hacer con muchos cristianos, es venderles naftalina para que se la pongan en la ropa y en su vida y no se apolillen”.

Hablando sobre la misión de los laicos en el mundo de hoy, en la entrevista realizada el pasado 22 de noviembre pero que se ha difundido este domingo 29 de enero, el Santo Padre dijo que esta naftalina en la vida la podrían usar “porque están encerrados y se van a apolillar. Tienen que salir, tienen que salir, tienen que ir a llevar el mensaje de Jesús; el mensaje de Jesús no es para conservarlo para mí”.


“Yo no me puedo guardar en conserva el mensaje de Jesús. No es para guardarlo, es para darlo entonces, cada uno ve que ese mensaje pasa por mis manos lo voy entregando y de esa manera salgo de la cueva”, añadió.

En esa misma línea, reiteró su llamado a los jóvenes a no “jubilarse a los 20 años”. “Es muy triste ver un joven que se jubile. El joven tiene que mirar adelante y luchar y pelear”.

“Por favor chicos no se jubilen, el futuro depende de ustedes, de los jóvenes ¿eh? Tengan coraje, se van a equivocar mil veces pero van a hacer cosas. Hay una manera de no equivocarse: quedarse encerrados en la casa, se quedan encerrados se jubilan y se apolillan. Un joven con el alma apolillada, que feo muy feo. Salgan, tengan ilusiones… apuesten a la vida, pero también hablen con los abuelos”, alentó el Santo Padre.

Francisco también exhortó a rezar, porque en su opinión, a los cristianos de hoy les “falta oración, porque sin oración no hay coraje. Falta intercesión, tenemos que orar más y salir, pero con oración siempre”.

“La oración es lo que me une al Señor, educar en la oración, en la lectura meditada de la palabra de Dios y orante, ¿no? Creo que técnicamente la llaman la lectio divina ¿no? Ese es un ejercicio tan lindo, y todos tenemos cuarto de hora por día para hacerlo, tomar la biblia, un pedazo y rumiar un poquito y orar, entonces la oración y orar”.

PEDIDO DEL PAPA FRANCISCO PARA LOS PADRES SOLTEROS


El pedido del Papa Francisco para las madres solteras… y para los padres solteros
 Foto: Daniel Ibáñez (ACI Prensa)




LOS ÁNGELES, 30 Ene. 17 / 12:47 am (ACI).- El Papa Francisco hizo un especial pedido a las madres solteras, y también a los padres solteros, en la entrevista que concedió al canal El Sembrador – ESNE, que ha sido difundida este domingo 29 de enero y que fue grabada el pasado 22 de noviembre de 2016.

En el diálogo con el periodista Noel Díaz, el Santo Padre pidió a las madres solteras que “cuiden a sus hijos. Dios sabe, Dios es el gran padre, y sabe la historia de cada una, cada uno, cómo llegó a esa situación”.


“En sus manos –continuó el Pontífice– tienen una promesa, tienen un futuro. Cuídenlos, dedíquense a sus hijos y mucha ternura por favor”.

El Papa Francisco advirtió luego, como ya ha hecho en otras ocasiones, que “una de las enfermedades que tiene el mundo de hoy es la cardioesclerosis, ¡eh! Corazones escleróticos duros, no saben expresar el amor y el cariño”.

Por ello, reiteró, “necesitamos ternura, necesitamos la revolución de la ternura. Uusted tiene ese niño, vino como vino, pero con mucha ternura llevarlo adelante y ustedes mismos de esta manera contagien ternura”.

ENTREVISTA DEL PAPA FRANCISCO AL CANAL EL SEMBRADOR


TEXTO COMPLETO: Nueva entrevista del Papa Francisco al canal El Sembrador - ESNE
Foto: El Sembrador - ESNE




LOS ÁNGELES, 30 Ene. 17 / 12:15 am (ACI).- El Papa Francisco concedió una nueva entrevista, esta vez al canal católico El Sembrador (ESNE) en la que habló de diversos temas como la misión de los laicos, la necesidad de que la Iglesia esté en salida, los jóvenes, las madres solteras, los ancianos, entre otros.

Aunque la entrevista se realizó el pasado 22 de noviembre de 2016, recién se difundió este domingo 29 de enero a las 9:00 p.m., hora de Los Ángeles, Estados Unidos.


La entrevista fue realizada por el periodista y fundador de ESNE, Noel Díaz, que durante el vuelo del viaje que el Santo Padre hizo a México en febrero de 2016, le lustró los zapatos al Pontífice al relatarle que eso era lo que hacía cuando era niño, desde los 8 años, para ayudar a mantener a su familia.

[Puede leer: VIDEO Un "limpiabotas" conmueve al Papa Francisco en el avión rumbo a México]

A continuación y gracias a ESNE, el texto completo de la entrevista transmitida el domingo 29 de enero:

NOEL DÍAZ: Queridos amigos, hermanos y hermanas en Cristo Jesús, estamos aquí en Santa Marta y muy emocionados, no sé si pueda decir lo que pienso pero aquí estoy junto al Papa Francisco y nos ha concedido el venir a saludarlo, pero también compartir unas palabras para cada uno de ustedes, queridos amigos que sintonizan este canal católico El Sembrador Nueva Evangelización Radio y Tv. Este es el micrófono suyo. Quisiera primeramente agradecerle en nombre de todos los latinoamericanos y los inmigrantes que es donde estamos nosotros. Primeramente decirle gracias y escuchar de usted.

PAPA FRANCISCO: Le agradezco la visita y usted se ha venido con ganas de tirarme la lengua o sea de hacerme hablar, así que dese gusto y pregunte.

NOEL: Bueno lo primero que quisiera es pedirle unas palabras para la gente que está en Estados Unidos y mucha gente ahorita, está con temor, sin meternos en situaciones de política, simplemente un mensaje para nuestro pueblo, para nuestra gente, y no solamente latinoamericanos, porque hay de diferentes países en una situación similar.

PAPA FRANCISCO: No se olviden que tenemos una madre. Cuando Juanito el hoy San Juan Diego le escapaba un poco a la Virgen, a la Madre, porque... esta Señora me pone en complicaciones, ella le dijo: ''Niño Juanito, no tengas miedo, ¿acaso no estoy yo aquí que soy tu Madre?''. Nosotros somos un pueblo que también tiene una madre, y Jesús nos la dejó, su Madre y nuestra Madre, y un pueblo con madre tiene que sentirse seguro.

Los monjes rusos de la época medieval o antes, tienen un consejo muy lindo. Antes decían ''cuando hay turbulencias espirituales, acogerse bajo el manto de la Santa Madre de Dios"; y eso es lo que puedo y quiero decirles, ella se lo dijo a Juanito en su lengua, "no tengas miedo. ¿Acaso no estoy yo aquí que soy tu Madre?". Y ese es como el saludo que les quiero dar.

NOEL: Su Santidad, usted me ha dicho en dos ocasiones, la primera cuando le lustré los zapatos en el avión y la segunda cuando me escribió y me dijo: "le recuerdo que le diga a los laicos que salgan de las cuevas". ¿Cuál es esa misión que me da y que nos da a los laicos?

PAPA FRANCISCO: A veces creo que el mejor negocio que podemos hacer con muchos cristianos, es venderles naftalina para que se la pongan en la ropa y en su vida y no se apolillen, porque están encerrados y se van a apolillar. Tienen que salir, tienen que salir, tienen que ir a llevar el mensaje de Jesús; el mensaje de Jesús no es para conservarlo para mí. El mensaje de Jesús es para darlo; así como yo lo recibo de Él a través de un hermano o de una hermana me viene esa gracia, yo la doy; eso es lo que tienen que hacer todos los cristianos.

Yo no me puedo guardar en conserva el mensaje de Jesús. No es para guardarlo, es para darlo entonces, cada uno ve que ese mensaje pasa por mis manos lo voy entregando y de esa manera salgo de la cueva.

NOEL: Ese llamado es... ¿Definitivamente lo tenemos que hacer ya?

PAPA FRANCISCO: Por supuesto. O sea las parroquias a la calle, cualquier institución a la calle, a la calle en el sentido de salir a buscar puertas abiertas. Mi corazón a la calle, es decir, mi corazón cristiano abierto a un mensaje al que sufre, al que está pasando un mal momento, al enfermo, es decir, las obras de misericordia que son como la columna vertebral del Evangelio.

Si nosotros leemos las preguntas que nos va a hacer Jesús cuando nos juzgue, son las obras de misericordia, Mateo 25, tuve hambre me diste de comer.

NOEL: Está todo dentro de eso. Usted cree que las parroquias en todo ese tiempo que usted nos dice que quiere una Iglesia de salida, no debemos ser evangelizadores con cara de vinagre y todas esas lindas formas que nos exhorta. Algunos hermanos separados son visibles en las calles, yo he deseado que tengamos una presencia más visible en las calles. ¿Qué nos falta Su Santidad?

PAPA FRANCISCO: Coraje, coraje ¿eh? Como que estamos cómodos y la comodidad nos traiciona. Coraje para salir, eso que tenía San Pablo, ese fervor apostólico, fervor apostólico y llevar, llevar lo que hemos recibido. Lo hemos recibido gratuitamente, darlo gratuitamente, pero el coraje.

NOEL: Usted utilizó una frase cuando estuvo en México, que tuve la dicha de acompañarlo. Usted dijo una frase que yo iba con algunos sacerdotes argentinos que se rieron y yo no lo entendí, les dijo no vengo a “sobarles el lomo”.

PAPA FRANCISCO: Sobar el lomo es decir "qué bueno que sos", adular, no. Vengo a pincharlos a que salgan, un cristiano sin coraje no es cristiano. ¿Cuál es el último mandato de Jesús a sus apóstoles? Vayan a la esquina, no. Vayan al otro pueblito de al lado, ¡No! Vayan a la otra ciudad más grande, no. Vayan a todo el mundo, les metió ese horizonte. Ese es el coraje: al final Mateo 28 ¿no?

Vayan a todo el mundo enseñando las cosas que yo les enseñé y bautizando en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo ¡y sepan que yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo! Y ese es el sostén del coraje, primero viene de la madre y ahora de Jesús.

Jesús es el que nos mantiene en el coraje apostólico que nos mantiene a llevar el mensaje, y eso lo hago, estoy en casa y está fulano enfermo, lo voy a ver y dejo caer una gotita de palabra a aquel tiene esta dificultad... una gotita de palabra. No sé, cada uno vea la manera como puede llevar adelante eso.

NOEL: Usted también nos habla a todos los que estamos sirviendo, acerca de no adueñarnos de cosas o de posiciones y no dejar a veces, que los que vienen queriendo buscar a Dios se topan con situaciones que en vez de traer no hacemos ese trabajo como debería de ser. Yo sé que lo debe de haber repetido muchas veces. El tener este diálogo con usted no es para un canal secular, es para nosotros, es para la familia, por eso le pregunto con esa confianza. Usted lo ha repetido pero sigue habiendo esta situación en estos, cuando se habla de que se van a levantar muros, también nosotros dentro de la Iglesia, tenemos muros. ¿Cómo hacer para derribar esos muros?

PAPA FRANCISCO: Una imagen que yo suelo usar mucho es que las iglesias tienen que tener las puertas abiertas. Una iglesia con puertas cerradas no sirve. En el apocalipsis hay una cosa muy bella y está en el capítulo 1 o 2, cuando Jesús habla a las 7 iglesias y a una de las siete iglesias les dice: “Yo estoy a la puerta y llamo, si alguien me abre yo voy a entrar, voy a cenar con él”. O sea Jesús que golpea la puerta de nuestro corazón para que le abramos, pero a mí se me ocurre pensar ¡de puro malo que soy! Se me ocurre pensar que muchas veces Jesús está golpeando la puerta pero desde adentro para que lo dejemos salir a evangelizar.

A veces los cristianos lo tenemos encerrado. Una iglesia que tiene las puertas cerradas es una iglesia que tiene a Jesús golpeando las puertas desde adentro porque quiere salir.

NOEL: ¿Cuál es ese mensaje concretamente para nosotros los laicos dentro de un deseo genuino de llevar a Cristo, con la frescura, con la alegría, como usted lo ha dicho? No venir con una actitud, que no atrae a nadie. Usted lo ha dicho, mucha gente no es atraída cuando se le está golpeando cuando se le está amenazando. Todo ese tipo de cosas que a veces se dan nosotros los laicos cómo debemos de ser efectivos. Ya lo habló una palabra coraje, tenemos que tener coraje, pero ¿Qué más ingredientes nos faltan a los laicos para estar convencidos de nuestra fe?

PAPA FRANCISCO: Esta es una idea mía ¿no?, pero estoy casi seguro que así es, falta oración. Porque sin oración no hay coraje, falta intercesión, tenemos que orar más y salir, pero con oración siempre, porque salgo con el Señor. ¿No es cierto? La oración es lo que me une al Señor, educar en la oración, en la lectura meditada de la palabra de Dios y orante, ¿no? Creo que técnicamente la llaman la lectio divina ¿no? Ese es un ejercicio tan lindo, y todos tenemos un cuarto de hora por día para hacerlo, tomar la biblia, un pedazo y rumiar un poquito y orar, entonces la oración y orar.

NOEL: ¿Qué desearía ver en los hogares, si la Iglesia de salida va a los hogares? Porque menos del 10 por ciento van a la iglesia, pero el 90 está afuera tenemos que ir por ellos, porque a veces no la pasamos solamente con el mismo grupo, tenemos que salir, pero si saliéramos a las casas y nos abrieran la puerta y nos dijeran “necesitamos oración, mi familia está dividida tiene problemas”. Muchos grupos han hecho presencia, pero, ¿No le gustaría ver brigadas de misericordia, grupos que hagan la lectio divina en la casa, que hagan oración el rosario, o que se consagre la familia, la iglesia doméstica a Jesús, a la Virgen María? ¿Qué le gustaría ver?

PAPA FRANCISCO: Todo eso que usted ha dicho. Es tanta la variedad de cosas ¿no?. Que las bienaventuranzas vayan creciendo en esa casa, son un programa evangélico. Las Bienaventuranzas.

NOEL: Santidad, le han hecho muchos medios la pregunta, ¿Qué legado quiere dejar? Un sacerdote muy místico, me dice: “siento que el Papa tiene muchas cosas, que el Papa quiere dejar y decir en determinado momento. Usted como Pontífice de la Iglesia ¿Hay cosas que quiere decir? Dice Jesús, dejó siete palabras, que serían esas cosas como claves.

PAPA FRANCISCO: Iglesia en salida es una. Puertas abiertas, salir, cristianos en la calle, cristianos convencidos. Iglesia orante, no puedo llegar a Jesús si no hablo con Él si no lo conozco. Iglesia orante intercesora, quiero tocar un puntito que es clave, cristianos que sepan adorar al Señor, adorar a Dios.

El acto de adoración en silencio, un acto de adoración, uno sale con la fuerza de saber que hay alguien allá arriba, que es el Señor es Dios, es la fuerza más grande, adorar a Dios: yo te adoro Señor, porque nuestra oración a veces es muy mezquina, voy para pedir, “Señor dame esto tengo este problema”. Está bien. Él nos quiere nos da una mano y arregla cosas.

Usted lo sabe por experiencia, pero, también algunos van a agradecer, pero ya es menos los que van a agradecer, pero adorar, que poquitos saben adorar, adorar a Dios que es el Señor en este mundo donde está lleno de señores, caciques diría yo, caciques de señores mundanos. No sé, que se creen los dueños del planeta, y este, no sé.

No me refiero a los que gobiernan los pueblos, no, también millonarios. El único señorío es del Señor, esos señoríos son el espíritu del mundo y esto es otra cosa, esto es lo que me gustaría dejar, dejar en cada hogar cristiano, en cada familia cristiana, en cada pueblo cristiano: la conciencia de que el espíritu del mundo no es de Dios, es la antítesis de Dios.

Por eso el Señor Jesús, cuando en la Última Cena ruega al Padre, ruega, no para que los saques del mundo, sino para que los defiendas. Nosotros tenemos que estar en el mundo, no somos monjes de clausura, tenemos que estar bien metidos en el mundo. Los monjes de clausura están en el mundo de otra manera pero están, pero tener cuidado que la mundanidad no nos corrompa.

La mundanidad empieza por el dinero, el diablo entra por el bolsillo, en el dinero. Jesús al dinero le dio estatus de señor, cuando dice nadie puede servir a dos señores, a dos patrones. O sirve a Dios o sirve al dinero, no dice al diablo, al dinero, o sea es señor, señor del mundo.

Servir a Dios significa no estar dependiendo del dinero. Al centro de mi vida está el Señor, no el dinero. Ese pasaje del Evangelio a mí siempre me impresionó, Jesús dice el señor dinero, es un señor pero cuando manda destruye, cuando se usa para utilizar a las personas.

Además te da seguridad, una seguridad que no es la de Dios, simplemente que uno necesita su sueldo de todos los meses todo, pero vivirlo con cierta sobriedad, austeridad. Recuerdo una vez hace muchos años, conocí a una persona, la había visto una sola vez. Sabía quién era, muy importante, un empresario muy importante, yo era muy amigo de un pariente de él.

Un día me contó que está muy mal, tiene un cáncer y es terminal, es un hombre, él dice que es cristiano, dice que es católico, sería bueno que se acercara un sacerdote para darle los sacramentos y se prepare a bien morir. Creo que sí, que recibió al sacerdote, pero era tal su arraigo al dinero que ese hombre tres días antes de morir, internado, compró una villa.

No sé si por Suiza, por Austria o dónde, lujosísima, para él, para los tres días que le quedaban. Además, la casa que tenía y todas las casas de veraneo, todo eso, o sea no pudo liberarse, en los umbrales de la eternidad, no pudo liberarse del dinero. No digo que se haya condenado o no, porque recibe el sacramento y Dios sabe perdonar... pero el dinero, cuando te agarra… pero ese es el primer paso adonde te lleva el dinero, a la vanidad.

Segundo paso: y la vanidad te llena la cabeza de humo, entonces uno en vez de mirar a la gente a los ojos, la mira así, la mira de costado. Soy superior, la vanidad, le gusta aparentar al vanidoso, como el pavo real, el pavo real uno lo mira y qué cosa hermosa, pero ¿Cuál es la verdad del pavo real? Da la vuelta y miras lo de atrás. Es la verdad, hablo de cosas reales. El segundo paso es la vanidad y ¿Cuál es el tercer paso? El orgullo, la soberbia y de ahí todos los pecados.

El primer paso: el dinero, el diablo se mete por el bolsillo. Segundo paso, la vanidad, porque tengo el dinero soy vanidoso, en vez de usarlo para bien lo uso para mí mismo, para maquillarse el alma, maquillarme la vida, maquillarme todo, maquillarme la importancia social... lo que sea. El tercer paso es el orgullo, la soberbia, que es la virtud del demonio.

NOEL: Esta es una gran catequesis para todos nosotros, yo le dije: “yo no vine a sobarle el lomo”, como usted dijo de usar esa palabra (risas). Ahora también, no vengo a sobarle el lomo, pero a subirle el rating del reino de Dios. ¿Qué le parece?

PAPA FRANCISCO: Me parece bien. Que el Señor ayude en todo esto. Que el Señor ayude. Vea cómo el demonio le sobó el lomo a Jesús, después de ayunar en el desierto, sintió hambre, y se le acercó: ”si vos sos el hijo de Dios”. Sospechaba el demonio, muy inteligente...”haced un milagro... haced que estas piedras sean pan y tenés el poder... una riqueza... el pan a mano”. Jesús le contesta (después vuelvo sobre las respuestas).


Segundo paso: “¿Qué vas a hacer ahora, te vas a pasar predicando y todo? Junta la gente, subite al techo del templo, tírate abajo, no te va a pasar nada porque los Ángeles te van a sostener, y con ese espectáculo ya todo el mundo va a creer en ti”. Vanidad. Jesús le contesta, cuando vio que no, no enganchaba. Lo lleva a lo alto y le hace ver todos los reinos de la tierra y ahí se saca la careta y le dice “te los regalo todos si me adoras”. El último precio que pone. ¿Cómo contestó Jesús al diablo? ¡No le contestó con una palabra suya!, ¡Porque con el diablo no se dialoga! No se puede dialogar, porque nos gana siempre; Le contesta con la palabra de Dios: “No solo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. No tentarás al Señor tu Dios, Adorarás al Señor tu Dios y a Él solo servirás”. ¿Por qué? Porque una palabra suya puede ser peligrosa frente a la astucia del demonio, ¡Cuando el demonio tienta la palabra de Dios!

NOEL: Le voy a no más mencionar un nombre y usted dice unas palabras para ellos, una respuesta para ellos o sea una respuesta así cortita: Jóvenes

PAPA FRANCISCO: Bueno a los jóvenes, lo que yo les pido es que no se jubilen a los 20 años. Es muy triste ver un joven que se jubile. El joven tiene que mirar adelante y luchar y pelear y usted puede hablar contando su vida a los jóvenes, miró siempre adelante y tantos así.

Por favor chicos no se jubilen, el futuro depende de ustedes, de los jóvenes ¿eh? Tengan coraje, se van a equivocar mil veces pero van a hacer cosas. Hay una manera de no equivocarse: quedarse encerrados en la casa, se quedan encerrados se jubilan y se apolillan… Un joven con el alma apolillada... que feo muy feo. Salgan, tengan ilusiones, apuesten a la vida, pero también hablen con los abuelos.

El profeta Joel en el capítulo cuarto dice una cosa muy hermosa: hablando de la gracia de Dios, en el pueblo de Dios: entonces los ancianos tendrán sueños, y los jóvenes van a profetizar a los del medio los deja al costado. La memoria de los pueblos son los ancianos, anímense hablen con los abuelos y de ahí saquen fuerzas de esa memoria.

Para ir adelante, profeticen, no profeticen solos, sino a partir de la memoria de los viejos. Vayan adelante, un pie apoyado en la memoria y el otro adelante. La esperanza, el coraje, nada de jubilación, nada de apolillamiento, nada de irse solitos. No, enganchados a la memoria del abuelo y profetizando al futuro. Anímense, les va a ir muy bien.

NOEL: ¿Qué les dice a las madres solteras?, que la mayoría son madres solteras pero también hay padres solteros.

PAPA FRANCISCO: Cuiden a sus hijos, Dios sabe, Dios es el gran padre, y sabe la historia de cada una, cada uno, cómo llegó a esa situación. En sus manos tienen una promesa, tienen un futuro. Cuídenlos, dedíquense a sus hijos y mucha ternura por favor.

Una de las enfermedades que tiene el mundo de hoy es la cardioesclerosis, corazones escleróticos duros, no saben expresar el amor y el cariño. Ternura, necesitamos ternura, necesitamos la revolución de la ternura, usted tiene ese niño, vino como vino, pero con mucha ternura llevarlo adelante y ustedes mismos de esta manera contagien ternura.

NOEL: Los ancianos, los abuelos muchos de ellos olvidados, solo eso.

PAPA FRANCISCO: De las cosas más tristes porque ellos son los que nos dieron la vida, los que tienen la memoria de los pueblos, y en este mundo, en esta cultura que es la cultura del descarte, ya cuando el abuelo no sirve se descarta.

Mi abuela me contaba, de chicos nos contaba muchas historias, recuerdo una: un señor de familia bien trabajador de una linda familia, estaba casado, varios hijos y su papá, viudo, vivía con ellos, pero el papá se fue poniendo viejo y... en la mesa cuando comía se le caía un poco la comida, se babosea.

Entonces él dijo no, a papá no lo podemos tener con nosotros porque no podemos invitar gente, entonces le compró una mesa chiquita y lo mandó a comer en la cocina, entonces la familia comía en el comedor y el viejito en la cocina, porque se baboseaba y quedaba mal. ¡Claro en el fondo estaba negando a su padre! ¿No? Y bueno a la semana llega del trabajo y encuentra a su hijo el más pequeño que tenía 4 años, y estaba con un martillo, unos clavos ahí, unas maderas jugando. Entonces el papá le pregunta qué estás haciendo, estoy haciendo una mesa papá. ¿Una mesa para qué? Para cuando vos seas viejo, para que puedas comer en la cocina. El chico vio eso (el Papa apunta su dedo al corazón).

Yo les digo, si ustedes, abandonan a los abuelos, sepan que la vida les puede pagar con la misma moneda. Los abuelos son la memoria, no descartarlos, la memoria de la familia, la memoria del pueblo, la memoria de la fe, no descartarlos, los abuelos son una riqueza muy grande.

Conozco un lugar, un país que está pasando por una crisis de desocupación bastante fuerte, y claro los abuelos tienen la pensión, tienen la jubilación. El interés no es por amor, el amor al abuelo se despertó en ese lugar por el comentario de toda la gente, se acordaron de los abuelos por la pensión, la jubilación. A los abuelos yo les diría: ustedes tienen el privilegio de poder orar, sean intercesores de sus hijos, de sus nietos, de sus bisnietos, oren, oren, con su oración sostengan a la familia.

NOEL: Los párrocos que a veces se les hace la tarea pesada, son muchas cosas. Una palabra para los párrocos sacerdotes.

PAPA FRANCISCO: A veces el párroco tiene que llevar tantas cosas además de los problemas de la parroquia, los problemas que se les confían y pueden caer en un gran cansancio. Yo les diría frenen un poco cuando están así. Cuando están así váyanse al sagrario, delante de la imagen de la Virgen, descansen un poquito, “padre si hago eso me duermo”. Dormite 20 minutos delante del Señor que te va a hacer bien.

NOEL: Bueno, yo quisiera agradecerle, un mensaje para nosotros como apostolado El Sembrador que estamos sembrando y somos llamados a sembrar. Creo que la semilla ha caído en tierra buena, un mensaje para todos nuestros hermanos, servidores, miembros de este apostolado, que nuestra intención y nuestro deseo mayor es ir, salir y hacer eso que Jesús nos ha indicado y lo que usted nos viene diciendo.

PAPA FRANCISCO: Bueno usted se me adelantó un poquito, pero… en la respuesta. Pero el mensaje de Dios: tengan puntería, o sea que caiga en tierra buena, pero algunos van sembrando como quien va de paseo y no les interesa la semilla, no la palabra, la semilla sagrada, fíjate bien donde cae, no las desperdicies.

NOEL: Quisiéramos ya en este momento solamente pedirle su bendición para todos los que van a ver esto, porque yo no vengo aquí solo, vengo representando a muchísima gente, que desearían estar cerca, como estoy yo, como estamos aquí nosotros, pero nuestra tarea es que usted a través de este medio llegue, toque, con lo que nos ha dicho, con su corazón abierto, lo que nos ha mencionado que desearía. Nosotros no lo tomamos solamente como un comentario, como una plática más, la queremos hacer nuestra y llevarla a cabo. Así como ha sido su deseo. Yo como hijo, usted como papá, yo siento el deseo de cumplir y llevar a cabo también sus buenos deseos.

PAPA FRANCISCO: Adelante, coraje, oración y mucha ternura, mucha ternura. Les bendiga Dios Todopoderoso, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

sábado, 28 de enero de 2017

CÓMO COMBATIR LA HEMORRAGIA QUE DEBILITA LA VIDA CONSAGRADA?


¿Cómo combatir la “hemorragia” que debilita la vida consagrada? Responde el Papa Francisco
Por Álvaro de Juana
 Foto: L'Osservatore Romano



VATICANO, 28 Ene. 17 / 07:05 am (ACI).- En un encuentro con los participantes de la Plenaria de las Congregaciones para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, el Papa Francisco alertó sobre los factores que ponen en peligro la vida consagrada que en la actualidad sufre una “hemorragia” y propuso algunas medidas para hacerle frente.

El Papa aseguró que la vida religiosa vive un momento de “prueba”, como así demuestran las estadísticas. “Estamos frente a una ‘hemorragia’ que debilita la vida consagrada y la vida misma de la Iglesia. Los abandonos en la vida consagrada nos preocupan mucho".

"Es verdad que algunos la dejan por un acto de coherencia, porque reconocen, después de un discernimiento serio, no haber tenido nunca vocación. Pero en otros, con el paso del tiempo, va a menos su fidelidad, muchas veces solo pocos años después de haber hecho la profesión perpetua”.

“¿Qué ha sucedido?”, se preguntó el Papa ante miles de religiosos. “Son muchos los factores que condicionan la fidelidad en esto es que es un cambio de época y no solo una época de cambio, en la que resulta difícil asumir compromisos serios y definitivos”.

A continuación, el Pontífice habló de diversos factores que afectan la vida consagrada:

Contexto social

Para Francisco, “el contexto social y cultural en el que nos movemos” no ayuda “a mantener la fidelidad”. “Vivimos inmersos en la conocida cultura del ‘fragmento’, de lo provisional, que puede conducir a vivir ‘a la carta’ y a ser esclavos de las modas”.

El Papa denunció que la cultura actual introduce la necesidad de tener siempre unas ‘puertas laterales’ abiertas a otras posibilidades, alimenta el consumismo y olvida la belleza de la vida sencilla y austera, provocando muchas veces un gran vacío existencial”.

También criticó “un fuerte relativismo práctico según el cual todo viene adjudicado en función de una auto realización muchas veces extraña a los valores del Evangelio”.

“Vivimos en una sociedad en la que las reglas económicas sustituyen a las morales, dictan leyes e imponen sus propios sistemas de referencia en detrimento de los valores de la vida; una sociedad donde la dictadura del dinero y del aprovecharse propugna una visión de la existencia por la cual quien no rinde es descartado”.

Ante esto, “está claro que uno debe primero dejarse evangelizar para después comprometerse en la evangelización”.

Los desafíos del mundo juvenil

Otro factor es el “mundo juvenil”, un “mundo complejo, al mismo tiempo rico y desafiante”. “No faltan jóvenes generosos –continuó–, solidarios y comprometidos a nivel religiosos y social; jóvenes que buscan una verdadera vida espiritual; jóvenes que tienen hambre de algo distinto de lo que ofrece el mundo”.

Pero “también hay jóvenes que son víctimas de la lógica de la mundanidad, que se puede sintetizar así: búsqueda del éxito a cualquier precio, del dinero fácil y del placer fácil”.

Francisco aseguró que “nuestra responsabilidad no debe ser otra que la de estar junto a ellos para contagiarles la alegría del Evangelio y de la pertenencia a Cristo. Esta cultura será evangelizada si queremos que los jóvenes no sucumban”.

Anti-testimonio en la vida consagrada: Algunas soluciones

El Santo Padre explicó también que dentro de la vida consagrada existen a veces “situaciones de anti-testimonio que hacen difícil la fidelidad”.

“Estas situaciones son, entre otras: la rutina, el cansancio, el peso de la gestión de las estructuras, las divisiones internas, la búsqueda de poder, una manera mundana de gobernar los institutos, un servicio de la autoridad que a veces se convierte en autoritarismo y otras veces un ‘dejar hacer’”.


A este punto, indicó que si la vida consagrada quiere mantener “su misión profética” y “continuar siendo una escuela de fidelidad para los cercanos y alejados, debe mantener la frescura y la novedad de la centralidad de Jesús, la atractiva espiritualidad y la fuerza de la misión, mostrar la belleza de la secuela de Cristo e irradiar esperanza y alegría”.

Francisco pidió tener atención especial “a la vida fraterna en comunidad”. “Tiene que ir alimentada por la oración comunitaria, la lectura de la Palabra, la participación activa en los sacramentos de la Eucaristía y de la Reconciliación, así como del diálogo fraterno y de la comunicación sincera entre sus miembros”.

Por otro lado, señaló que “de la renovación de la vida fraterna en comunidad depende mucho el resultado de la pastoral vocacional, el poder decir ‘venid y veréis’ y la perseverancia de los hermanos y hermanas jóvenes y menos jóvenes. Porque cuando un hermano o una hermana no encuentra ayuda en su vida consagrada dentro de la comunidad, irá a buscarla fuera, con todo lo que eso conlleva”.

El Pontífice aseguró que “la vocación, como la misma fe, es un tesoro que llevamos en vasos de barro” y “por eso debemos cuidarla, como se guardan las cosas más preciosas, para que nadie nos robe este tesoro”.

Al final de su discurso, pidió a todos que tengan cuidado de “no ceder a los criterios de la mundanidad” porque “muchas veces las grandes infidelidades empiezan con pequeñas desviaciones o distracciones”.

Por último, el Papa hizo hincapié en el “acompañamiento” ya que “es necesario que la vida consagrada invierta en preparar acompañantes cualificados para este ministerio”.

“Es difícil mantenerse fieles caminando solos, o caminando con la guía de hermanos y hermanas que no sean capaces de escuchar atenta y pacientemente, o que no tengan una adecuada experiencia de la vida consagrada”.

MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO A LA MARCHA POR LA VIDA EN ESTADOS UNIDOS


Este es el mensaje del Papa Francisco a la Marcha por la Vida en Estados Unidos
Por Walter Sánchez Silva
 Foto: Lucía Ballester (ACI Prensa)



WASHINGTON D.C., 27 Ene. 17 / 02:19 pm (ACI).- El Papa Francisco envió un especial mensaje de apoyo a los miles de participantes en la Marcha Por la Vida que se realiza este viernes 27 de enero en Washignton D.C. en Estados Unidos.


En una carta firmada por el Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, y dada a conocer por el Nuncio Apostólico en Estados Unidos, Mons. Christoph Pierre, se dio a conocer el saludo del Santo Padre a los participantes del multitudinario evento.

“Su Santidad el Papa Francisco envía un cálido saludo y asegura su cercanía en la oración a los miles de jóvenes de todo Estados Unidos reunidos en la Arquidiócesis de Washington y en la Diócesis de Arlington para la anual Marcha por la Vida”, indica el texto.

“Su Santidad está profundamente agradecido por este impresionante testimonio de la sacralidad de toda vida humana”, prosigue.

La carta recuerda además lo que señala el Pontífice en la exhortación Apostólica Amoris Laetitia cuando afirma que es “tan grande el valor de una vida humana, y es tan inalienable el derecho a la vida del niño inocente que crece en el seno de su madre, que de ningún modo se puede plantear como un derecho sobre el propio cuerpo la posibilidad de tomar decisiones con respecto a esa vida”.

El Papa, indica la misiva, “confía en que este evento, en el que muchos ciudadanos estadounidenses se manifiestan en nombre de los más indefensos de nuestros hermanos y hermanas, contribuirá a una movilización de las conciencias en defensa del derecho a la vida y a medidas efectivas para asegurar su adecuada protección legal”.

“A todos los presentes el Santo Padre cordialmente imparte su Bendición Apostólica como un ruego de fortaleza y paz en el Señor”, concluye la misiva.

La Marcha por la Vida se realiza al cumplirse 44 años de la legalización del aborto en todo Estados Unidos, tras la sentencia de la Corte Suprema en el caso Roe vs. Wade en 1973.

VATICANO PIDE AYUDAR A LOS ENFERMOS DE LEPRA Y NO DISCRIMINARLOS


Vaticano pide ayudar a los enfermos de lepra y no discriminarlos


VATICANO, 28 Ene. 17 / 05:12 am (ACI).- Como cada año, el Vaticano ha pedido a través de un mensaje del Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, Cardenal Peter Turkson, ayudar a las personas que sufren de lepra y hacer todo lo posible para que sean reinsertados en la sociedad.

“En 1985 la lepra afligía en el mundo a más de 5 millones de personas y hoy se dan unos 200 mil nuevos casos al año, pero todavía hay todavía mucho que hacer”.

El mensaje subraya que “es importante que los líderes de todas las religiones, en sus enseñanzas, escritos y discursos, contribuyan a eliminar esta discriminación contra las personas afectadas de lepra”.

El Cardenal Turkson cree que “debemos comprometernos todos y en todos los niveles, para que en todos los países sean modificadas las políticas familiares, laborales, escolásticas, deportivas y de todo tipo de género que discriminan directamente o indirectamente a estas personas; para que los gobiernos pongan a punto los proyectos de actuación que involucren a las personas enfermas”.

Después de pedir la búsqueda de nuevos fármacos que ayuden a paliar la enfermedad, el Cardenal, asegura que “se necesita insertar a la persona en el tejido social originario: en la familia, en la comunidad, en la escuela o en el trabajo”.

VATICANO: RETIRAN EL ROSTRO DEL PAPA DEL EURO


Vaticano: Retiran el rostro del Papa del euro y lo reemplazan por escudo pontificio



VATICANO, 27 Ene. 17 / 11:36 am (ACI).- A partir de este año, probablemente desde marzo, habrá una novedad para los coleccionistas de monedas, y es que el rostro del Papa Francisco desaparecerá de las monedas del euro del Vaticano y será reemplazado por su escudo papal.

El hecho fue anunciado el 24 de enero por la Gaceta Oficial de la Unión Europea, la cual informa sobre los cambios que se dan en las monedas de cada país de la zona del Euro. En el caso de la Ciudad del Vaticano se trata del cuarto cambio que ocurre desde 2002, cuando el euro hizo su aparición.

Así, el primer euro que empezó a circular en el Vaticano llevó el rostro de San Juan Pablo II, que en 2002 cumplía 24 años de pontificado.

El 2 de abril de 2005, con el fallecimiento del Papa polaco, se da el primer cambio en la moneda vaticana al declararse la Sede Vacante. Sobre el lado de la moneda que corresponde a la Santa Sede aparece el escudo del Camarlengo, a quien viene confiada el cuidado de la Iglesia hasta la elección del nuevo Pontífice, y que entonces era el Cardenal Eduardo Martínez Somalo.


Si bien la elección del Cardenal Joseph Ratzinger como Benedicto XVI tuvo lugar el 19 de abril de 2005, se tuvo que esperar hasta 2006 para que su rostro apareciera en el euro.

Con el anuncio de la renuncia de Benedicto XVI en febrero de 2013, vuelve a reemplazarse el rostro del Pontífice por el escudo del Camarlengo. En esta ocasión se usó el escudo del Cardenal Tarcisio Bertone

Francisco fue elegido el 13 de marzo de 2013, pero al igual que con su predecesor, se tuvo que esperar hasta el siguiente año para que su rostro apareciera en el euro del Vaticano.

El escudo de Francisco

Ahora, con el nuevo cambio que probablemente se de en marzo, aparecerá el escudo del Papa argentino, quien al ser elegido decidió conservar el mismo emblema que mantuvo desde su consagración episcopal.

El escudo azul aparece coronado por los símbolos de la dignidad pontificia iguales a aquellos elegidos por su predecesor Benedicto XVI: la mitra colocada al centro y en alto con las llaves entrecruzadas, una representada con el color del oro y la otra con el de la plata, unidas (en la parte baja de la imagen) por un lazo rojo.

En alto, aparece el emblema de la Compañía de Jesús (jesuitas) a la que pertenece: un sol radiante con, al centro y letras rojas, la inscripción IHS, el monograma de Cristo. Sobre la letra H se apoya la cruz, en punta, con los tres clavos en negro colocados a la base.


En la parte inferior se ve la estrella y la flor de nardo. La estrella, siguiendo la antigua tradición heráldica, simboliza a la Santísima Virgen María, Madre de Cristo y de la Iglesia; mientras la flor de nardo evoca la figura de San José, el patrono de la Iglesia universal cuya fiesta se celebra este 19 de marzo, día de la inauguración del pontificado.

En la tradición iconográfica hispánica San José aparece representado con un ramo de flor de nardo en la mano. Al colocar en su escudo estas imágenes, el Papa ha querido expresar su propia y particular devoción hacia la Virgen Santísima y San José.

Además aparece el lema del Papa Francisco: "Miserando atque eligendo", que puede traducirse como "Lo miró con misericordia y lo eligió" o "Amándolo lo eligió".

miércoles, 25 de enero de 2017

PAPA FRANCISCO: NO SOMOS QUIÉNES PARA PEDIRLE A DIOS LO QUE DEBE HACER


Papa Francisco: No somos quiénes para decirle a Dios lo que debe hacer
Por Miguel Pérez Pichel
 Foto: Lucía Ballester / ACI Prensa


VATICANO, 25 Ene. 17 / 05:21 am (ACI).- El Papa Francisco exhortó a no poner nunca condiciones a Dios, porque “nosotros no somos quiénes para decirle lo que debe hacer”. Durante la Audiencia General del miércoles celebrada en el Aula Pablo VI del Vaticano, el Santo Padre animó a los presentes a fiarse de Dios, de sus caminos, de sus prioridades, que no siempre coinciden con las propias.

“No pongamos nunca condiciones a Dios y dejemos, por el contrario, que la esperanza derrote a nuestros temores”, indicó. “Fiarse de Dios quiere decir entrar en sus planes sin ninguna pretensión, incluso aceptando que su salvación y su ayuda nos lleguen de una forma diferente a nuestras expectativas”.


El Pontífice subrayó que Dios sabe bien lo que necesitamos y es bueno para nosotros: “Nosotros pedimos al Señor vida, salud, afecto, felicidad, y es justo hacerlo, pero siendo conscientes de que Dios trae vida incluso de la muerte, que se puede experimentar la paz incluso en la enfermedad, y que nos puede dar serenidad también en la soledad, y felicidad en el llanto. Nosotros no somos quiénes para decirle al Señor lo que debe hacer, incluido aquello de lo que tengamos necesidad. Él lo sabe mejor que nosotros, y debemos fiarnos, porque su camino y su pensamiento son diferentes a los nuestros”.


El Santo Padre realizó estas reflexiones en su catequesis en la que continuó con el ciclo sobre la esperanza cristiana. El Papa meditó sobre el tema “Judit: el coraje de una mujer que da esperanza al pueblo”. Para el Pontífice, Judith ejemplifica esa entrega, ese fiarse de Dios y no ponerle condiciones.

“El Libro bíblico que revela el nombre de Judit narra la imponente campaña militar del rey Nabucodonosor, el cual, reinando en Nínive, amplía los confines de su imperio sometiendo y esclavizando a todos los pueblos de su entorno. El lector entiende que se encuentra delante de un grandísimo enemigo invencible que está repartiendo muerte y destrucción, y que llega hasta la Tierra Prometida, situando a los hijos de Israel ante un peligro muy serio”.

“El ejército de Nabucodonosor –continuó–, bajo la guía del general Oloferne, asedia una ciudad de Judea, Betulia, corta el suministro de agua y mina la resistencia de la población. La situación era dramática, hasta el punto de que los habitantes de la ciudad se rebelaron contra los ancianos pidiéndoles que se rindieran a los enemigos”.

“El fin parece inevitable, la capacidad de confiar en Dios se ha agotado y, paradójicamente, parece que, para escapar de la muerte, no queda más remedio que entregarse a las manos de los asesinos”.


Sin embargo, Francisco narró cómo “delante de tanta desesperación, el jefe del pueblo intenta llevar una última luz de esperanza: resistir todavía cinco días más, esperando la intervención salvífica de Dios. Pero se trata de una esperanza débil. En realidad, nadie, entre el pueblo, es ya capaz de esperar. En medio de este contexto aparece en escena Judit. Una viuda, una mujer de gran belleza y sabiduría que habla a las personas con el lenguaje de la fe”, pide al pueblo que no pongan a prueba al Señor.

El Papa concluyó: “Con la fuerza de un profeta, Judith convence a los hombres de su pueblo para llevarlos de vuelta a la fe en Dios. Con la mirada de un profeta, ve más allá del estrecho horizonte propuesto por los líderes y que el miedo convertía aún en más limitado. El Señor es el Dios de la salvación, sea cual sea la forma que adopta. La salvación está libre de enemigos y nos trae la vida, pero en sus planes impenetrables puede haber salvación también en la muerte”.

TEXTO: CATEQUESIS DEL PAPA FRANCISCO SOBRE NO PONER CONDICIONES A DIOS


TEXTO: Catequesis del Papa Francisco sobre no poner condiciones a Dios
 Foto: Lucía Ballester / ACI Prensa




VATICANO, 25 Ene. 17 / 05:59 am (ACI).- En una nueva catequesis sobre la esperanza en la Audiencia General del miércoles, el Papa Francisco propuso la historia de Judith y explicó cómo su valentía ayudó al pueblo de Israel a confiar en Dios. 

"No pongamos jamás condiciones a Dios y dejemos en cambio que la esperanza venza nuestros temores. Confiar en Dios quiere decir entrar en sus designios sin ninguna pretensión, también aceptando que su salvación y su ayuda lleguen a nosotros de modos distintos a nuestras expectativas", dijo el Pontífice.


A continuación, el texto completo: 

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!


Entre las figuras de las mujeres que el Antiguo Testamento nos presenta, resalta aquella de una gran heroína del pueblo: Judit. El Libro bíblico que lleva su nombre narra la grandiosa campaña militar del rey Nabucodonosor, el cual, reinando en Nínive, expande los límites del imperio derrotando y conquistando a todos los pueblos de su alrededor. El lector entiende que se encuentra ante un gran e invencible enemigo que está sembrando muerte y destrucción y que llega hasta la Tierra Prometida, poniendo en peligro la vida de los hijos de Israel.

El ejército de Nabucodonosor, de hecho, bajo la guía del general Holofernes, sitió una ciudad de Judea, Betulia, cortando las reservas de agua y debilitando así la resistencia de la población.

La situación se vuelve dramática, al punto que los habitantes de la ciudad se dirigen a los ancianos pidiendo rendirse ante los enemigos. Sus palabras son desesperadas: «Ya no hay nadie que pueda auxiliarnos, porque Dios nos ha puesto en manos de esa gente para que desfallezcamos de sed ante sus ojos y seamos totalmente destruidos. Han llegado a decir esto: “Dios nos ha abandonado”; la desesperación era grande en esa gente. Llámenlos ahora mismo y entreguen la ciudad como botín a Holofernes y a todo su ejército» (Jdt 7,25-26). El fin parece inevitable, la capacidad de confiar en Dios se ha terminado – la capacidad de confiar en Dios se ha terminado. Y cuantas veces nosotros llegamos a situaciones extremas donde no sentimos ni siquiera la capacidad de tener confianza en el Señor. Es una fea tentación. Y, paradójicamente, parece que, para huir de la muerte, no queda más que entregarse en manos de quien asesina. Ellos saben que estos soldados entraran a saquear la ciudad, tomar a las mujeres como esclavas y luego matar a todos los demás. Esto es justamente “lo extremo”.

Y ante tanta desesperación, el jefe del pueblo intenta proponer un motivo de esperanza: resistir todavía cinco días, esperando la intervención salvífica de Dios. Pero es una esperanza débil, que les hace concluir: «Si transcurridos estos días, no nos llega ningún auxilio, entonces obraré como ustedes dicen» (7,31). Pobre hombre: no tenía salida. Cinco días les son concedidos a Dios – y está aquí el pecado – cinco días les son concedidos a Dios para intervenir; cinco días de espera, pero ya con la perspectiva del final. Conceden cinco días a Dios para salvarlos, pero saben que no tienen confianza, esperan lo peor. En realidad, ninguno más, entre el pueblo, es todavía capaz de esperar. Estaban desesperados.

Es en esta situación aparece en escena Judit. Viuda, mujer de gran belleza y sabiduría, ella habla al pueblo con el lenguaje de la fe. Valiente, reprocha en la cara al pueblo diciendo: «Ustedes ponen a prueba al Señor todopoderoso, […]. No, hermanos; cuídense de provocar la ira del Señor, nuestro Dios. Porque si él no quiere venir a ayudarnos en el término de cinco días, tiene poder para protegernos cuando él quiera o para destruirnos ante nuestros enemigos. […]. Por lo tanto, invoquemos su ayuda, esperando pacientemente su salvación, y él nos escuchará si esa es su voluntad» (8,13.14-15.17). Es el lenguaje de la esperanza. Toquemos la puerta del corazón de Dios, Él es Padre, Él puede salvarnos. Esta mujer, viuda, arriesga de quedar mal ante los demás. ¡Pero es valiente! ¡Va adelante! Esta es mi opinión: las mujeres son más valientes que los hombres.

Y con la fuerza de un profeta, Judit convoca a los hombres de su pueblo para conducirlos a la confianza en Dios; con la mirada de un profeta, ella ve más allá del estrecho horizonte propuesto por los jefes y del miedo que lo hace aún más limitado. Dios actuará ciertamente – ella lo afirma – mientras la propuesta de los cinco días de espera es un modo para tentarlo y para someterse a su voluntad. El Señor es Dios de salvación – y ella lo cree –, cualquier forma esa tome. Es salvación librar de los enemigos y hacer vivir, pero, en sus planes impenetrables, puede ser salvación también entregar a la muerte. Mujer de fe, ella lo sabe. Luego conocemos el final, como terminó la historia: Dios salva.


Queridos hermanos y hermanas, no pongamos jamás condiciones a Dios y dejemos en cambio que la esperanza venza nuestros temores. Confiar en Dios quiere decir entrar en sus designios sin ninguna pretensión, también aceptando que su salvación y su ayuda lleguen a nosotros de modos distintos a nuestras expectativas. Nosotros pedimos al Señor vida, salud, afectos, felicidad; y es justo hacerlo, pero con la conciencia que Dios sabe traer vida también de la muerte, que se puede experimentar la paz también en la enfermedad, y que puede haber serenidad también en la soledad y alegría también en el llanto. No somos nosotros los que podemos enseñar a Dios aquello que debe hacer, de lo que nosotros tenemos necesidad. Él lo sabe mejor que nosotros, y debemos confiar, porque sus vías y sus pensamientos son distintos a los nuestros.

El camino que Judit nos indica es aquel de la confianza, de la espera en la paz, de la oración y de la obediencia. Es el camino de la esperanza. Sin fáciles resignaciones, haciendo todo lo que está en nuestras posibilidades, pero siempre permaneciendo en el surco de la voluntad del Señor, porque – lo sabemos – ha orado mucho, ha hablado al pueblo y después, valerosa, se ha ido, ha buscado el modo para acercarse al jefe del ejército y ha logrado cortarle la cabeza, decapitarlo. Es valiente en la fe y en las obras. Y busca siempre al Señor. Judit, de hecho, tiene un plan, lo actúa con suceso y lleva al pueblo a la victoria, pero siempre en la actitud de fe de quien todo acepta de la mano de Dios, segura de su bondad.

Así, una mujer llena de fe y de valentía devuelve la fuerza a su pueblo en peligro mortal y lo conduce sobre la vía de la esperanza, indicándolo también a nosotros. Y nosotros, si hacemos un poco de memoria, cuántas veces hemos escuchado palabras sabias, valientes, de personas humildes, de mujeres humildes que uno piensa que – sin despreciarlas – fueran ignorantes. Pero son palabras de la sabiduría de Dios. Las palabras de las abuelas. Cuantas veces las abuelas saben decir la palabra justa, la palabra de esperanza, porque tienen la experiencia de la vida, han sufrido mucho, se han encomendado a Dios y el Señor les da este don de darnos consejos de esperanza. Y, recorriendo esas vías, será alegría y luz pascual encomendarse al Señor con las palabras de Jesús: «Padre, si quieres, aleja de mí este cáliz. Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya» (Lc 22,42). Y esta es la oración de la sabiduría, de la confianza y de la esperanza.