lunes, 26 de septiembre de 2016

PAPA FRANCISCO LLEVARÁ ESPERANZA A LOS POCOS CATÓLICOS EN GEORGIA Y AZERBAIYÁN


El Papa llevará esperanza a los pocos católicos de Georgia y Azerbaiyán en próximo viaje
Por Alvaro de Juana


VATICANO, 26 Sep. 16 /  (ACI).- El Papa Francisco emprende del 30 de septiembre al 2 de octubre una visita apostólica en Georgia y Azerbaiyán, en Europa oriental. Se trata de su viaje internacional número 14 y de la segunda parte del que ya efectuó el pasado mes de junio a Armenia. Será una visita de un marcado carácter ecuménico.

Georgia

Este pequeño país tiene una superficie de 69.700 km2 y una población de unos 4 millones y medio de habitantes de los cuales 112.000 son católicos.

En este país hay 32 parroquias, 2 obispos, 14 sacerdotes diocesanos y 14 sacerdotes religiosos. También hay 37 religiosas y 10 misioneros laicos, así como 45 catequistas.

En la actualidad se forman en este país 2 seminaristas menores y 12 seminaristas mayores.

Las escuelas maternas o de primaria que pertenecen a la Iglesia son 2 (con unos 50 estudiantes) y solo hay una única universidad católica con cerca de 2010 alumnos.

Además, hay 9 ambulatorios que pertenecen a la Iglesia, 1 residencia de ancianos y 1 orfanato.

Azerbaiyán

Posee 86.600 km2 y una población de 9.642 de los cuales sólo 570 personas son católicas.

En Azerbaiyán existe 1 sola parroquia y 1 centro pastoral. Tiene a un vicario apostólico (no obispo) y 7 sacerdotes. Además, hay 3 religiosos que no son sacerdotes, 7 religiosas profesas, 2 misioneros laicos y 4 catequistas. Sólo hay 1 seminarista mayor.

Existe 1 casa para ancianos propiedad de la Iglesia católica.

PAPA FRANCISCO MUESTRA APOYO A MARCHA POR LA FAMILIA Y PIDE FIN DE LA VIOLENCIA EN MÉXICO


El Papa muestra apoyo a Marcha por la Familia y pide el fin de la violencia en México
Por Alvaro de Juana



VATICANO, 25 Sep. 16 /  (ACI).- El Papa Francisco mostró su total apoyo a la Marcha por la Familia que tuvo lugar en México este sábado 24 de septiembre, así como por la defensa de la vida en la nación, y pidió por el fin de la violencia en todo el país.

Así, después de presidir la Misa del Jubileo de los Catequistas y antes de rezar el Ángelus dijo: “me asocio de buena gana a los Obispos de México para sostener el compromiso de la Iglesia y de la sociedad civil en favor de la familia y de la vida, que en este tiempo requieren especial atención pastoral y cultural en todo el mundo”.

“Y además, aseguro mi oración por el querido pueblo mexicano, para que cese la violencia que en estos días ha golpeado también a algunos sacerdotes”, sostuvo el Papa.


Desde el mediodía de este sábado 24 de septiembre, más de 400 mil personas de todo el país participaron en la multitudinaria Marcha por la Familia realizada en Ciudad de México.

Entre los principales pedidos de los organizadores están la protección de la familia constituida sobre el matrimonio formado por un hombre y una mujer, el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones, y el rechazo a la imposición de la ideología de género por parte del gobierno.

Por otro lado, las autoridades del estado mexicano de Veracruz informaron que dos sacerdotes católicos fueron secuestrados y asesinados por hombres armados el 19 de septiembre.

El lunes 19 también fue secuestrado el P. José Alfredo López Guillén, sacerdote de la Diócesis de Morelia. La denuncia fue hecha por el Arzobispo local, Cardenal Alberto Suárez Inda, el jueves 22 de septiembre. 

EL PAPA EN JUBILEO DE LOS CATEQUISTAS: EL CRISTIANO ESTÁ LLAMADO A HACER HISTORIA


El Papa en Jubileo de los Catequistas: El cristiano está llamado a hacer historia
Por Alvaro de Juana
Daniel Ibáñez / ACI Prensa



VATICANO, 25 Sep. 16 / ACI).- El Papa Francisco celebró el Jubileo de los Catequistas con una Misa en la Plaza de San Pedro a la que asistieron catequistas de todo el mundo y a los que aseguró que el cristiano está llamado a hacer historia, sin embargo, el que vive todo para sí no.

Francisco comentó en su homilía la liturgia de la Palabra y afirmó que San Pablo “parece que quiere que fijemos nuestros ojos fijos en lo que es esencial para la fe”. “No recomienda una gran cantidad de puntos y aspectos, sino que subraya el centro de la fe. Este centro, alrededor del cual gira todo, este corazón que late y da vida a todo es el anuncio pascual, el primer anuncio: el Señor Jesús ha resucitado, el Señor Jesús te ama, ha dado su vida por ti; resucitado y vivo, está a tu lado y te espera todos los días”.

El Papa invitó a no olvidarlo y aseguró que “se nos pide que no dejemos de poner por encima de todo el anuncio principal de la fe: el Señor ha resucitado”.

“No hay un contenido más importante, nada es más sólido y actual. Cada aspecto de la fe es hermoso si permanece unido a este centro, si está permeado por el anuncio pascual. Si se le aísla, pierde sentido y fuerza”.

El Pontífice explicó que “a Dios-Amor se le anuncia amando: no a fuerza de convencer, nunca imponiendo la verdad, ni mucho menos aferrándose con rigidez a alguna obligación religiosa o moral”.

“A Dios se le anuncia encontrando a las personas, teniendo en cuenta su historia y su camino. El Señor no es una idea, sino una persona viva: su mensaje llega a través del testimonio sencillo y veraz, con la escucha y la acogida, con la alegría que se difunde. No se anuncia bien a Jesús cuando se está triste; tampoco se transmite la belleza de Dios haciendo sólo bonitos sermones. Al Dios de la esperanza se le anuncia viviendo hoy el Evangelio de la caridad, sin miedo a dar testimonio de él incluso con nuevas formas de anuncio”.

Sobre el Evangelio que habla de la parábola del hombre rico, el Papa indicó que “nos ayuda a entender qué significa amar, sobre todo a evitar algunos peligros”.

“El rico, en verdad, no hace daño a nadie, no se dice que sea malo. Sin embargo, tiene una enfermedad peor que la de Lázaro, que estaba ‘cubierto de llagas’: este rico sufre una fuerte ceguera, porque no es capaz de ver más allá de su mundo, hecho de banquetes y ricos vestidos”.

“No ve más allá de la puerta de su casa, donde yace Lázaro, porque no le importa lo que sucede fuera. No ve con los ojos porque no siente con el corazón. En su corazón ha entrado la mundanidad que adormece el alma”.

En definitiva, “la mundanidad es como un ‘agujero negro’ que engulle el bien, que apaga el amor, porque lo devora todo en el propio yo”.

“Quien sufre esta grave ceguera adopta con frecuencia un comportamiento ‘estrábico’: mira con deferencia a las personas famosas, de alto nivel, admiradas por el mundo, y aparta la vista de tantos Lázaros de ahora, de los pobres y los que sufren, que son los predilectos del Señor”.


Por otro lado, “el hombre rico, en cambio, no tiene siquiera un nombre en la parábola; su vida cae en el olvido, porque el que vive para sí no construye la historia. La insensibilidad de hoy abre abismos infranqueables para siempre”.

Francisco también expresó que los cristianos “no somos profetas de desgracias que se complacen en denunciar peligros o extravíos; no somos personas que se atrincheran en su ambiente, lanzando juicios amargos contra la sociedad, la Iglesia, contra todo y todos, contaminando el mundo de negatividad. El escepticismo quejoso no es propio de quien tiene familiaridad con la Palabra de Dios”.

Al contrario, “el que proclama la esperanza de Jesús es portador de alegría y sabe ver más lejos, porque sabe mirar más allá del mal y de los problemas”. 

FRANCISCO RECUERDA A SACERDOTE ASESINADO POR LOS NAZIS Y PROCLAMADO BEATO EN ALEMANIA


Francisco recuerda a sacerdote asesinado por los nazis y proclamado beato en Alemania



VATICANO, 25 Sep. 16 /  (ACI).- El Papa Francisco recordó a un nuevo beato que fue proclamado en Alemania el sábado. Antes del rezo del Ángelus, el Pontífice señaló que “ayer en Wurzburgo, Alemania, fue proclamado Beato Engelmar Unzeitig, sacerdote de la Congregación de los Misioneros de Mariannhill. Asesinado por odio contra la fe en el campo de exterminio de Dachau, él contrapuso el amor al odio, respondió a la ferocidad con la mansedumbre”.

“Que su ejemplo nos ayude a ser testigos de caridad y de esperanza incluso en medio de las tribulaciones”, invitó.

El P. Unzeitig fue prisionero en el campo de extermino alemán entre 1941 y 1945. Fue deportado a Dachau en 1941 por haber denunciado el tratamiento que los nazis efectuaban a los hebreos.

Cuando estuvo en libertad sus predicaciones fueron controladas por los hombres de Hitler, razón principal por la que fue detenido y hecho prisionero, al igual que otros sacerdotes.

Entre 1938 y 1945 fueron deportados a Dachau 2.579 sacerdotes, seminaristas y religiosos, junto a 141 pastores protestantes y sacerdotes ortodoxos.

EN LA JORNADA MUNDIAL DEL SORDO, EL PAPA INVITA A ACOGERLOS Y AYUDARLOS


En la Jornada Mundial del Sordo, el Papa invita a acogerlos y ayudarlos
Crédito: Petrik Bohumil / ACI Prensa


VATICANO, 25 Sep. 16 / (ACI).- Antes del rezo del Ángelus desde la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco dirigió un saludo a todas las personas sordas, puesto que hoy se celebra la Jornada Mundial del Sordo.


“Deseo saludar a todas las personas sordas, también aquí representadas, y animarlas a dar su contribución por una Iglesia y una sociedad cada vez más capaces de acoger a todos”, dijo.

HOMILÍA DEL PAPA FRANCISCO EN LA SANTA MISA POR EL JUBILEO DE LOS CATEQUISTAS


TEXTO: Homilía del Papa Francisco en la Santa Misa por el Jubileo de los Catequistas
El Papa en la Misa. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa




VATICANO, 25 Sep. 16 / (ACI).- La Plaza de San Pedró acogió la Santa Misa con motivo del Jubileo de los Catequistas, uno de los eventos del Año Santo de la Misericordia. El Papa Francisco presidió la celebración y habló de la importancia de evangelizar con alegría.

"A Dios se le anuncia encontrando a las personas, teniendo en cuenta su historia y su camino. El Señor no es una idea, sino una persona viva: su mensaje llega a través del testimonio sencillo y veraz, con la escucha y la acogida, con la alegría que se difunde. No se anuncia bien a Jesús cuando se está triste; tampoco se transmite la belleza de Dios haciendo sólo bonitos sermones", afirmó.

A continuación el texto completo de la homilía del Papa:


El Apóstol Pablo, en la segunda lectura, dirige a Timoteo, y también a nosotros, algunas recomendaciones muy importantes para él. Entre otras, pide que se guarde «el mandamiento sin mancha ni reproche» (1 Tm 6,14). Habla sencillamente de un mandamiento. Parece que quiere que fijemos nuestros ojos fijos en lo que es esencial para la fe. San Pablo, en efecto, no recomienda una gran cantidad de puntos y aspectos, sino que subraya el centro de la fe. Este centro, alrededor del cual gira todo, este corazón que late y da vida a todo es el anuncio pascual, el primer anuncio: el Señor Jesús ha resucitado, el Señor Jesús te ama, ha dado su vida por ti; resucitado y vivo, está a tu lado y te espera todos los días. Nunca debemos olvidarlo. En este Jubileo de los catequistas, se nos pide que no dejemos de poner por encima de todo el anuncio principal de la fe: el Señor ha resucitado. No hay un contenido más importante, nada es más sólido y actual. Cada aspecto de la fe es hermoso si permanece unido a este centro, si está permeado por el anuncio pascual. Si se le aísla, pierde sentido y fuerza. Estamos llamados a vivir y a anunciar la novedad del amor del Señor: «Jesús te ama de verdad, tal y como eres. Déjale entrar: a pesar de las decepciones y heridas de la vida, dale la posibilidad de amarte. No te defraudará».

El mandamiento del que habla san Pablo nos lleva a pensar también en el mandamiento nuevo de Jesús: «Que os améis unos a otros como yo os he amado» (Jn 15,12). A Dios-Amor se le anuncia amando: no a fuerza de convencer, nunca imponiendo la verdad, ni mucho menos aferrándose con rigidez a alguna obligación religiosa o moral. A Dios se le anuncia encontrando a las personas, teniendo en cuenta su historia y su camino. El Señor no es una idea, sino una persona viva: su mensaje llega a través del testimonio sencillo y veraz, con la escucha y la acogida, con la alegría que se difunde. No se anuncia bien a Jesús cuando se está triste; tampoco se transmite la belleza de Dios haciendo sólo bonitos sermones. Al Dios de la esperanza se le anuncia viviendo hoy el Evangelio de la caridad, sin miedo a dar testimonio de él incluso con nuevas formas de anuncio.

El Evangelio de este domingo nos ayuda a entender qué significa amar, sobre todo a evitar algunos peligros. En la parábola se habla de un hombre rico que no se fija en Lázaro, un pobre que «estaba echado a su puerta» (Lc 16,20). El rico, en verdad, no hace daño a nadie, no se dice que sea malo. Sin embargo, tiene una enfermedad peor que la de Lázaro, que estaba «cubierto de llagas» (ibíd.): este rico sufre una fuerte ceguera, porque no es capaz de ver más allá de su mundo, hecho de banquetes y ricos vestidos. No ve más allá de la puerta de su casa, donde yace Lázaro, porque no le importa lo que sucede fuera. No ve con los ojos porque no siente con el corazón. En su corazón ha entrado la mundanidad que adormece el alma. La mundanidad es como un «agujero negro» que engulle el bien, que apaga el amor, porque lo devora todo en el propio yo. Entonces se ve sólo la apariencia y no se fija en los demás, porque se vuelve indiferente a todo. Quien sufre esta grave ceguera adopta con frecuencia un comportamiento «estrábico»: mira con deferencia a las personas famosas, de alto nivel, admiradas por el mundo, y aparta la vista de tantos Lázaros de ahora, de los pobres y los que sufren, que son los predilectos del Señor

Pero el Señor mira a los que el mundo abandona y descarta. Lázaro es el único personaje de las parábolas de Jesús al que se le llama por su nombre. Su nombre significa «Dios ayuda». Dios no lo olvida, lo acogerá en el banquete de su Reino, junto con Abraham, en una profunda comunión de afectos. El hombre rico, en cambio, no tiene siquiera un nombre en la parábola; su vida cae en el olvido, porque el que vive para sí no construye la historia. La insensibilidad de hoy abre abismos infranqueables para siempre.

En la parábola vemos otro aspecto, un contraste. La vida de este hombre sin nombre se describe como opulenta y presuntuosa: es una continua reivindicación de necesidades y derechos. Incluso después de la muerte insiste para que lo ayuden y pretende su interés. La pobreza de Lázaro, sin embargo, se manifiesta con gran dignidad: de su boca no salen lamentos, protestas o palabras despectivas. Es una valiosa lección: como servidores de la palabra de Jesús, estamos llamados a no hacer alarde de apariencia y a no buscar la gloria; ni tampoco podemos estar tristes y disgustados. No somos profetas de desgracias que se complacen en denunciar peligros o extravíos; no somos personas que se atrincheran en su ambiente, lanzando juicios amargos contra la sociedad, la Iglesia, contra todo y todos, contaminando el mundo de negatividad. El escepticismo quejoso no es propio de quien tiene familiaridad con la Palabra de Dios.


El que proclama la esperanza de Jesús es portador de alegría y sabe ver más lejos, porque sabe mirar más allá del mal y de los problemas. Al mismo tiempo, ve bien de cerca, pues está atento al prójimo y a sus necesidades. El Señor nos lo pide hoy: ante los muchos Lázaros que vemos, estamos llamados a inquietarnos, a buscar caminos para encontrar y ayudar, sin delegar siempre en otros o decir: «Te ayudaré mañana». El tiempo para ayudar es tiempo regalado a Jesús, es amor que permanece: es nuestro tesoro en el cielo, que nos ganamos aquí en la tierra.

En conclusión, que el Señor nos conceda la gracia de vernos renovados cada día por la alegría del primer anuncio: Jesús nos ama personalmente. Que nos dé la fuerza para vivir y anunciar el mandamiento del amor, superando la ceguera de la apariencia y las tristezas del mundo. Que nos vuelva sensibles a los pobres, que no son un apéndice del Evangelio, sino una página central, siempre abierta ante nosotros.

JESÚS ESTÁ PRESENTE EN LOS ENFERMOS Y EN AQUELLOS QUE SUFREN


Jesús está presente en los enfermos y en aquellos que sufren, asegura el Papa


VATICANO, 24 Sep. 16 /  (ACI).- El Papa Francisco recibió a las Hermanas Hospitalarias de la Misericordia, Instituto Religioso de Derecho Pontificio fundado por la Sierva de Dios Princesa Teresa Orsini Doria, y les pidió continuar atendiendo a los enfermos pues en ellos está Jesús.

El Santo Padre les pidió que nunca se rindan ante su “precioso servicio, a pesar de las dificultades que puedan encontrar”. “No se cansen de ser amigas, hermanas y madres de los enfermos. Que la oración sea siempre la linfa que sostenga vuestra misión evangelizadora”, señaló.


En el encuentro con Francisco participaron unas 130 religiosas. El Papa, entre otras cosas, les recordó que ellas son un “signo concreto de la misericordia” y que ante la debilidad de la enfermedad “no pueden haber distinciones de estado social, raza, lengua y cultura”.

“Cuando se acercan a cada enfermo tienen en el corazón la paz y la alegría que son el fruto del Espíritu Santo. Sobre aquella cama de hospital siempre yace Jesús, presente en aquella persona que sufre y es Él quien pide ayuda a cada uno de ustedes. Es Jesús. A veces uno puede pensar: ‘algunos enfermos molestan’. ¡Pero también nosotros molestamos al Señor, y nos soporta y nos acompaña! Que la cercanía de Jesús a los más débiles sea vuestra fuerza”, pidió Francisco.

El carisma de las Hermanas Hospitalarias de la Misericordia radica en vivir la misericordia, sobre todo con la asistencia a los enfermos, de este modo profesan un cuarto voto de hospitalidad que las obliga a la atención de cualquier hermano afectado física, moral o espiritualmente.