miércoles, 24 de mayo de 2017

PAPA FRANCISCO RECIBE A DONALD TRUMP Y LE INVITA A CULTIVAR LA PAZ


Papa Francisco recibe a Donald Trump y le invita a cultivar la paz
Por Álvaro de Juana
Foto: L'Osservatore Romano




VATICANO, 24 May. 17 / 04:12 am (ACI).- Un encuentro cordial de 30 minutos en el que el Papa Francisco invitó al Presidente norteamericano Donald Trump a cultivar la paz y le regaló diferentes documentos de su pontificado, como la "Amoris Laetitia" o la encíclica "Laudato Si’" sobre el cuidado de la creación.

A primera hora del miércoles, el Pontífice recibió a la delegación oficial de Estado Unidos encabezada por su Presidente, y compuesta por su hija mayor, Ivanka; su yerno, Jared Kushner; el secretario de Estado, Rex Tillerson; el asesor de seguridad nacional, el teniente general H.R. McMaster, y la portavoz presidencial, Hope Hicks, además de otras ocho personas.

El Papa recibió a Trump con un “encantado de conocerle” tras lo cual pasaron a la Biblioteca privada, donde se sentaron uno frente a otro ante un escritorio. Tras algunos segundos de conversación informal, los fotógrafos, cámaras de televisión y periodistas fueron invitados a abandonar la sala y dio comienzo el diálogo privado, con la ayuda de intérpretes. Todo ello con el procedimiento habitual que se sigue con cada jefe de estado que se reúne con el Papa.

“Es un gran honor”, saludó Trump a Francisco. El Papa le reveló que “no hablo muy bien inglés, por lo que necesito un traductor”. Sin embargo, el Presidente le respondió que no es así.

Después de la reunión privada tuvo lugar el tradicional intercambio de regalos. Trump le ofreció un cofre: “Es un regalo. Son libros de Martin Luther King. Creo que los disfrutará. Espero que lo haga”.

Por su parte, el Santo Padre regaló al Presidente un medallón en el que está representado un olivo como símbolo de la paz y la unidad. "Es un olivo, que es símbolo de la paz, con dos ramas. Aquí la división de la guerra, en el medio, y el olivo está tratando de reunirlos lentamente en paz", explicó el Papa. "Nosotros necesitamos la paz", le contestó Trump. "Este es uno de mis grandes deseos: que pueda ser un olivo para la paz", le dijo a su vez Francisco.

Además, el Pontífice le regaló el mensaje para la Jornada Mundial de la Paz y la encíclica Laudato Si’, sobre el cuidado de la creación, la "Evangelii Gaudium" y el documento post sinodal "Amoris Laetitia", “uno sobre la familia, otro sobre la evangelización y otro sobre el medio ambiente y el cuidado de la casa común”. “Los voy a leer”, le dijo Trump.

En un comunicado, el Vaticano explicó que “durante las cordiales conversaciones, se ha expresado la satisfacción por las buenas relaciones bilaterales existentes entre la Santa Sede y los Estados Unidos de América, así como por el compromiso común en favor de la vida y de la libertad religiosa y de conciencia”.

“Se ha manifestado el deseo de una colaboración serena entre el Estado y la Iglesia Católica en los Estados Unidos, comprometida en el servicio a la población en los campos de la salud, la educación y la asistencia a los inmigrantes”.

Además, “las conversaciones también han permitido un intercambio de puntos de vista sobre algunos temas relacionados con la actualidad internacional y con la promoción de la paz en el mundo a través de la negociación política y el diálogo interreligioso, con especial referencia a la situación en Oriente Medio y a la tutela de las comunidades cristianas”.

El día en Roma para la comitiva estadounidense continuó después. Melania Trump, mujer del Presidente, acudió al hospital Bambino Gesù –especializado en niños- para visitar el departamento de cardiología y saludar a algunos enfermos. También visitó la capilla del hospital.

Por su parte, Ivanka, la hija del Presidente, participó en un acto organizado por la Comunidad de San Egidio en el que habló de la trata de personas y saludó después a algunos refugiados.

Sobre Trump, en un entrevista publicada en noviembre en el diario italiano La Repubblica, Francisco afirmó que “no hago juicios sobre las personas o sobre los políticos. Solo quiero comprender cuáles son los sufrimientos que sus modos de proceder causan a los pobres y a los excluidos”. Algo que también expresó a su regreso de Fátima hace tan solo unos días.

Precisamente tras esta visita, el Pontífice señaló que “una persona que piensa sólo en hacer muros, sea donde sea, y no hacer puentes, no es cristiano. Esto no está en Evangelio”, en referencia a la construcción de un muro en la frontera entre Estados Unidos y México. De esta manera Francisco también aludía a unas declaraciones de Trump en televisión en las que afirmó que el Papa “es una persona muy política” que “no entiende los problemas que tiene nuestro país” y “el peligro de la frontera abierta con México”.

Tras palabras del Papa, el Presidente respondió (antes de que fuese elegido): “para un líder religioso, es escandaloso poner en duda la fe de una persona”. Y añadió que, en caso de un ataque yihadista contra el Vaticano, Francisco “querrá y rezará solo para que Donald Trump sea Presidente, porque eso conmigo no podrá suceder”.

PAPA FRANCISCO: ANTE LA INCREDULIDAD, JESÚS OFRECE UNA TERAPIA DE ESPERANZA


Papa Francisco: Ante la incredulidad, Jesús ofrece una “terapia de esperanza”
Por Miguel Pérez Pichel
 Foto: Sabrina Fusco / ACI Prensa




VATICANO, 24 May. 17 / 04:10 am (ACI).- Durante la catequesis pronunciada en la Audiencia General de este miércoles en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, el Papa Francisco invitó a los fieles congregados a dejarse guiar por Jesús en su “terapia de esperanza”, como hicieron los discípulos de Emaús.

La catequesis del Papa se centró en los discípulos que, tras la crucifixión de Jesús, se volvieron a sus hogares en una pequeña aldea, Emaús, decepcionados. Ese camino de Emaús se convirtió en un camino de esperanza cuando el Señor se les apareció.

“El encuentro entre Jesús y los dos discípulos de Emaús es un encuentro rápido, pero en él residió todo el destino de la Iglesia”, aseguró el Santo Padre.

Francisco explicó que los discípulos de Emaús “cultivaban una esperanza solo humana que había resultado destrozada”. Antes de la Pascua, antes de la Cruz, estaban “llenos de entusiasmo, convencidos de que aquellos días iban a ser decisivos para ellos y para todo el pueblo”.

“Jesús, al cual habían confiado toda su vida, parecía que iba a enfrentarse a la batalla decisiva, que iba a manifestar toda su potencia tras un largo período de preparación. No fue así”. Su esperanza “era una esperanza humana”.

Fruto de esa decepción, y del miedo a la persecución, los dos huyen de Jerusalén: “Aquella Pascua, que debería haberse convertido en el canto de la liberación, se había transformado en el día más doloroso de sus vidas”.

El Pontífice señaló que “a Dios no le gusta ser amado como se ama a un líder que arrastra hacia la victoria a su pueblo derramando la sangre de sus adversarios. Nuestro Dios es una débil llama que arde en un día de frío y viento”.

Es en ese contexto en el que se produjo el encuentro con Jesús. “Parece un encuentro fortuito, uno de tantos encuentros que se producen en la vida. Los dos discípulos marchan pensativos y un desconocido les alcanza. Es Jesús, pero sus ojos no son capaces de reconocerlo”.

“En ese momento, Jesús comienza su terapia de la esperanza”, señaló Francisco. “Esto que sucede en este camino es un terapia de la esperanza. ¿Quién la hace?: Jesús”.

Jesús, sobre todo, “pregunta y escucha. Nuestro Dios no es un Dios invasor. Aunque ya conocía el motivo de la decepción, les deja tiempo para poder sondear las profundidades de la amargura que les han arrastrado”.

Se produce así, explicó el Papa, una confesión que es un reflejo de la naturaleza humana y que se puede resumir en las palabras: “nosotros esperábamos…”. “En el fondo todos somos un poco como estos dos discípulos. Cuántas veces en la vida hemos esperado, cuántas veces nos hemos sentido a un paso de la felicidad, y luego nos decepcionamos”.

Sin embargo, el Papa Francisco rechazó ese sentimiento negativo de decepción porque “Jesús camina con todas las personas decepcionadas que van con la cabeza baja. Y caminando con ellos, de manera discreta, procede a dar esperanza”.

Para encender en los discípulos de Emaús la llama de la esperanza, “Jesús les habla sobre todo por medio de las Escrituras. Quien tome en la mano el libro de Dios, no encontrará historias de heroísmo fácil, fulminantes campañas de conquista. La verdadera esperanza nunca se alcanza a un bajo precio: pasa siempre por medio de la derrota”.

El Pontífice insistió: “Jesús siempre está a nuestro lado para darnos la esperanza, para calentar nuestros corazones y decirnos ‘ve adelante, yo estoy contigo. Ve a delante’”.

“Dios caminará con nosotros siempre, siempre. También en los minutos más dolorosos, también en los momentos más feos, también en los momentos de la decepción, ahí está el Señor y ahí reside nuestra esperanza. Vayamos adelante con esa esperanza, porque Él está a nuestro lado caminando con nosotros, siempre”, concluyó.      

PAPA FRANCISCO Y MELANIA TRUMP


El Papa pregunta a Melania con qué alimenta a Trump y la respuesta hace reír a todos



VATICANO, 24 May. 17 / 10:04 am (ACI).- En la audiencia que esta mañana el Papa Francisco concedió al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, una pregunta que el Pontífice hizo a la Primera Dama hizo reír a los presentes.

Ocurrió después de la reunión privada entre el Santo Padre y el mandatario. En el momento de saludar a la comitiva presidencial, el Pontífice ofreció un breve pero divertido saludo a la esposa del Presidente, Melania Trump.

“Y la señora, ¿le da de comer ‘potizca’?”, preguntó con una sonrisa Francisco en español mientras señalaba al Presidente Trump. Melania, durante unos segundos, quedó un poco sorprendida al escuchar la pregunta reformulada en inglés por el intérprete y respondió con una sonrisa: “¿potizca?, sí”.

La respuesta de la Primera Dama de Estados Unidos hizo reír a todos porque muchos de los presentes y en las redes sociales entendieron “pizza”.

La potizca es un dulce típico de Eslovenia y el Santo Padre lo conoce porque una de sus sobrinas está casada con un esloveno. Por ello, en alguna otra ocasión cuando ha saludado a alguien de este país le ha mencionado el plato típico.

La esposa de Donald Trump es eslovena de origen pero nacionalizada estadounidense.

DÍA DE ORACIÓN POR LA IGLESIA EN CHINA: VIRGEN DE SHESHAN


Día de oración por la Iglesia en China: El Papa saluda a fieles por la Virgen de Sheshan
Por Miguel Pérez Pichel
 Foto: ACI Prensa






VATICANO, 24 May. 17 / 09:32 am (ACI).- Durante los saludos posteriores a la Audiencia General del miércoles, el Papa Francisco saludó de forma especial a un grupo de peregrinos chinos procedente de Hong Kong por la celebración este 24 de mayo de la fiesta de Nuestra Señora de Sheshan, de gran devoción en el país asiático, y de la Jornada Mundial de Oración por la Iglesia en China.

Después de dirigirse a los peregrinos de lengua inglesa, el Santo Padre señaló que “hoy deseo felicitar de forma especial a los peregrinos procedentes de Hong Kong que están celebrando a Nuestra Señora de Sheshan. ¡Que Dios los bendiga a todos!”.


De esta manera, Francisco quiso dar una especial relevancia a la veneración de la imagen de Santa María Auxilio de los Cristianos que se custodia en el santuario de Sheshan, en la ciudad china de Shanghai.


La Jornada Mundial de Oración por la Iglesia en China fue instituida por el Papa Benedicto XVI el 27 de mayo de 2007 por medio de la carta dirigida a los fieles católicos de China.

Se eligió el 24 de mayo como fecha para la celebración de esta Jornada precisamente por ser también la fecha de la fiesta de María Auxiliadora.

Durante el rezo del Regina Coeli del pasado domingo 21, el Obispo de Roma también hizo una referencia a esta celebración y habló a los católicos chinos para decirles: “Levantemos la mirada hacia María nuestra Madre, para que nos ayude a discernir la voluntad de Dios acerca del camino concreto de la Iglesia en China y nos apoye en el acoger su proyecto de amor con generosidad”.

“María nos alienta a ofrecer nuestra contribución personal para la comunión entre los creyentes y por la armonía de la entera sociedad. No nos olvidemos de testimoniar la fe con la oración y con el amor, manteniéndonos siempre abiertos al encuentro y al diálogo”.

No fue la única referencia que el Pontífice realizó este miércoles a la comunidad china. En su cuenta de la red social Twitter, Francisco publicó un mensaje en el que pide que “oremos con los católicos de China, encomendémonos a María para obtener la gracia de soportar y vencer las dificultades con paciencia y amor”.

El Santuario de Nuestra Señora de Sheshan se construyó en 1871 en Shanghai como agradecimiento por salvar a los cristianos chinos de una masacre. La actual basílica data del año 1935 y en su interior se venera la imagen de Santa María Ayuda de los Cristianos.

El régimen comunista chino se apropió del Santuario durante la Revolución Cultural China de la década de los 60 del siglo XX. En la actualidad lo administra la Asociación Patriótica Católica China, leal al régimen comunista.

PAPA FRANCISCO NOMBRA NUEVO PRESIDENTE PARA LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE ITALIA


Papa Francisco nombra nuevo Presidente para la Conferencia Episcopal de Italia
Por Miguel Pérez Pichel
 Foto: Diócesis de Perugia



VATICANO, 24 May. 17 / 06:06 am (ACI).- El Cardenal Gualtiero Bassetti, Arzobispo de Perugia-Città delle Pieve, ha sido nombrado Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) por el Papa Francisco.

El encargado de anunciar el nombramiento fue su predecesor en el cargo, el Cardenal Angelo Bagnasco, al finalizar la Misa presidida por él en la Basílica de San Pedro en el contexto de la 70ª Asamblea General de los Obispos italianos que se cierra el jueves 25 de mayo.

El Cardenal Gualtiero Basseti nació el 7 de abril de 1942 en Popolano, Italia, localidad perteneciente a la Diócesis de Faenza-Modigliana. Realizó su formación como sacerdote en la Archidiócesis de Florencia, donde fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1966.

En el año 1968 comenzó a prestar su servicio pastoral en el Seminario menor de la Archidiócesis como asistente y responsable de la pastoral vocacional. En 1972 fue nombrado rector del Seminario menor y en 1979 del mayor. En 1990 recibió el nombramiento de Pro-Vicario General de la Archidiócesis de Florencia y en 1992 Vicario General.

Su nombramiento episcopal se produjo el 9 de julio de 1994. El Papa San Juan Pablo II lo nombró Obispo de Massa Marittima-Piombino. Fue consagrado Obispo el 8 de septiembre de 1994. El 21 de noviembre de 1998 fue transferido a la Diócesis de Arezzo-Cortona-Sansepolcro, en la cual ingresó el 6 de febrero de 1999. Durante dos años dirigió esta sede episcopal hasta que fue elegido Arzobispo de Perugia.

El Papa Benedicto XVI lo nombró Arzobispo de Perugia-Città della Pieve el 16 de julio de 2009, y el 29 de junio de 2010 recibió el palio, insignia identificativa de los Arzobispos Metropolitanos, el 29 de junio de 2010.

Entró a formar parte de la Congregación de los Obispos el 16 de diciembre de 2013 por voluntad del Papa Francisco. El 12 de enero de 2014 se anunció su nombramiento como Cardenal. El 22 de febrero de 2014 recibió el capelo cardenalicio confiándosele el título de Santa Cecilia. 

CATEQUESIS DEL PAPA FRANCISCO SOBRE EL MENSAJE DE ESPERANZA EN EL CAMINO DE EMAÚS


TEXTO: Catequesis del Papa Francisco sobre el mensaje de esperanza en el camino de Emaús
 Foto: Sabrina Fusco / ACI Prensa




VATICANO, 24 May. 17 / 04:31 am (ACI).- El Papa Francisco habló, durante la Audiencia General del miércoles en la Plaza de San Pedro, del mensaje de esperanza que Jesús transmitió a los discípulos de Emaús.

Estos regresaban decepcionados a sus casas en la aldea de Emaús tras la muerte del Señor en la Cruz, pero se encontraron con Jesús en el camino. El Señor, a quien los discípulos no reconocieron, empezó a explicarles las escrituras e inició con ellos una “terapia de esperanza”.

“Dios camina con nosotros siempre, siempre. También en los minutos más dolorosos, también en los momentos más feos, también en los momentos de la decepción, ahí está el Señor y ahí reside nuestra esperanza. Vayamos adelante con esa esperanza, porque Él está a nuestro lado caminando con nosotros, siempre”.

A continuación, texto completo de la catequesis del Papa Francisco:


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy quisiera detenerme en la experiencia de los dos discípulos de Emaús, del cual habla el Evangelio de Lucas (Cfr. 24,13-35). Imaginemos la escena: dos hombres caminaban decepcionados, tristes, convencidos de dejar atrás la amargura de un acontecimiento terminado mal. Antes de esa Pascua estaban llenos de entusiasmo: convencidos de que esos días habrían sido decisivos para sus expectativas y para la esperanza de todo el pueblo. Jesús, a quien habían confiado sus vidas, parecía finalmente haber llegado a la batalla decisiva: ahora habría manifestado su poder, después de un largo periodo de preparación y de ocultamiento. Esto era aquello que ellos esperaban, y no fue así.

Los dos peregrinos cultivaban sólo una esperanza humana, que ahora se hacía pedazos. Esa cruz izada en el Calvario era el signo más elocuente de una derrota que no habían pronosticado. Si de verdad ese Jesús era según el corazón de Dios, deberían concluir que Dios era inerme, indefenso en las manos de los violentos, incapaz de oponer resistencia al mal.

Así, esa mañana de ese domingo, estos dos huyen de Jerusalén. En sus ojos todavía están los sucesos de la pasión, la muerte de Jesús; y en el ánimo el penoso desvelarse de esos acontecimientos, durante el obligado descanso del sábado. Esa fiesta de la Pascua, que debía entonar el canto de la liberación, en cambio se había convertido en el día más doloroso de sus vidas. Dejan Jerusalén para ir a otra parte, a un poblado tranquilo. Tienen todo el aspecto de personas intencionadas a quitar un recuerdo que duele. Entonces están por la calle y caminan. Tristes. Este escenario – la calle – había sido importante en las narraciones de los evangelios; ahora se convertirá aún más, desde el momento en el cual se comienza a narrar la historia de la Iglesia.

El encuentro de Jesús con esos dos discípulos parece ser del todo casual: se parece a uno de los tantos cruces que suceden en la vida. Los dos discípulos caminan pensativos y un desconocido se les une. Es Jesús; pero sus ojos no están en grado de reconocerlo. Y entonces Jesús comienza su “terapia de la esperanza”. Y esto que sucede en este camino es una terapia de la esperanza. ¿Quién lo hace? Jesús.

Sobre todo pregunta y escucha: nuestro Dios no es un Dios entrometido. Aunque si conoce ya el motivo de la desilusión de estos dos, les deja a ellos el tiempo para poder examinar en profundidad la amargura que los ha envuelto. El resultado es una confesión que es un estribillo de la existencia humana: «Nosotros esperábamos, pero Nosotros esperábamos, pero …» (v. 21). ¡Cuántas tristezas, cuántas derrotas, cuántos fracasos existen en la vida de cada persona! En el fondo somos todos un poco como estos dos discípulos. Cuántas veces en la vida hemos esperado, cuántas veces nos hemos sentido a un paso de la felicidad, y luego nos hemos encontrado por los suelos decepcionados. Pero Jesús camina: Jesús camina con todas las personas desconsoladas que proceden con la cabeza agachada. Y caminando con ellos, de manera discreta, logra dar esperanza.

Jesús les habla sobre todo a través de las Escrituras. Quien toma en la mano el libro de Dios no encontrará historias de heroísmo fácil, tempestivas campañas de conquista. La verdadera esperanza no es jamás a poco precio: pasa siempre a través de la derrota. La esperanza de quien no sufre, tal vez no es ni siquiera eso. A Dios no le gusta ser amado como se amaría a un líder que conduce a la victoria a su pueblo aplastando en la sangre a sus adversarios. Nuestro Dios es una farol suave que arde en un día frío y con viento, y por cuanto parezca frágil su presencia en este mundo, Él ha escogido el lugar que todos despreciamos.


Luego Jesús repite para los dos discípulos el gesto-cardinal de toda Eucaristía: toma el pan, lo bendice, lo parte y lo da. ¿En esta serie de gestos, no está quizás toda la historia de Jesús? ¿Y no está, en cada Eucaristía, también el signo de qué cosa debe ser la Iglesia? Jesús nos toma, nos bendice, “parte” nuestra vida – porque no hay amor sin sacrificio – y la ofrece a los demás, la ofrece a todos.

Es un encuentro rápido, el de Jesús con los discípulos de Emaús. Pero en ello está todo el destino de la Iglesia. Nos narra que la comunidad cristiana no está encerrada en una ciudad fortificada, sino camina en su ambiente más vital, es decir la calle. Y ahí encuentra a las personas, con sus esperanzas y sus desilusiones, a veces enormes. La Iglesia escucha las historias de todos, como emergen del cofre de la conciencia personal; para luego ofrecer la Palabra de vida, el testimonio del amor, amor fiel hasta el final. Y entonces el corazón de las personas vuelve a arder de esperanza. Todos nosotros, en nuestra vida, hemos tenido momentos difíciles, oscuros; momentos en los cuales caminábamos tristes, pensativos, sin horizonte, sólo con un muro delante. Y Jesús siempre está junto a nosotros para darnos esperanza, para encender nuestro corazón y decir: “Ve adelante, yo estoy contigo. Ve adelante”

El secreto del camino que conduce a Emaús es todo esto: también a través de las apariencias contrarias, nosotros continuamos a ser amados, y Dios no dejará jamás de querernos mucho. Dios caminará con nosotros siempre, siempre, incluso en los momentos más dolorosos, también en los momentos más feos, también en los momentos de la derrota: ahí está el Señor. Y esta es nuestra esperanza: vayamos adelante con esta esperanza, porque Él está junto a nosotros caminando con nosotros. Siempre.      

FIESTA DE MARÍA AUXILIADORA, 24 DE MAYO


María Auxiliadora



San Juan Bosco propagó la devoción a María Auxiliadora. De ella decía: “Amen, honren, sirvan a María. Procuren hacerla conocer, amar y honrar por los demás. No sólo no perecerá un hijo que haya honrado a esta madre, sino que podrá aspirar también a una gran corona en el cielo”.

Era el 24 de mayo de 1878, un oficial muy entristecido se presentó a Don Bosco y le dijo: —Padre, mi esposa está muy enferma y se teme que llegó su fin. Esto es terrible para mí. Por favor, pida a Dios le devuelva la salud. El Santo lo alentó y rezó con él a María Auxiliadora. A la hora el oficial volvió emocionado y dijo a Don Bosco: —¿Sabe usted, Padre? Mientras estaba aquí con usted, mi esposa, a quien había dejado moribunda, recobró la salud, se vistió, salió a mi encuentro y me relató lo sucedido. Sacó del bolsillo un brazalete de oro que entregó a Don Bosco: —Es el regalo de boda que hice a mi esposa; pero, de común acuerdo, lo ofrezco a María Auxiliadora. Don Bosco mostró luego a un grupo el brazalete: —Miren, una ofrenda de gratitud por una nueva curación debida a Maria Auxiliadora. ¡Bendito sea su dulce nombre!

San Juan Bosco, con estas o semejantes palabras, alentaba a confiar en María Santísima: “María nos asegura que si somos devotos suyos, nos tendrá como hijos suyos, nos cubrirá con su manto, nos colmará de bendiciones en este mundo para obtenernos después el Paraíso”. Con piedad y cariño reza hoy un avemaría a tu Madre del cielo.


* Enviado por el P. Natalio